Soñar con Nadar

Sueños | 09/07/2009 | 7.17 / 10 | Comentarios

Si es reconfortante y no ha de esforzarse, tendrá un gran éxito. En el caso contrario, descontento en sus asuntos de negocios Nadar con maestría es adquirir conocimiento. Nadar y abandonar luego su intento, volviendo al lugar de partida, vaticina el abandono de los estudios. Penetrar, mar adentro, nadando bien, predice jerarquía, poder sobre los demás. Nadar de espaldas: arrepentimiento. Nadar en un mar quieto: disgusto de los superiores en contra del que nada. Llegar nadando hasta la costa: salvación y triunfo. Nadar con temor es enfermedad, prisión, o muerte; nadar con todo valor y decisión predice triunfo y el logro de los anhelos. Ver a un rey nadar en un mar agitado, anuncia el encuentro de dos altas autoridades. Todo mar, o río o laguna secos presagian pérdida de poderes y cargos. La vuelta de las aguas: buen augurio. Ahogarse en el agua: muerte mártir. Si el agua representa el nivel instintivo y emocional, nadar equivaldrá o saber desenvolvernos en dicho nivel, pero teniendo en cuenta que lo instintivo y pasional es muy amplio y abarca toda clase de pasiones, a pesar de que en el terreno de los sueños solemos reducirlas al amor y la ambición, ya sea esta última de poder o de riqueza.
El mejor de estos sueños es cuando nadamos con facilidad y alegría, adentrándanos mar adentro sin cansancio ni peligro y volviendo sin dificultad a la playa (o a la otra orilla si nadamos en un río), que representa el objetivo propuesto. Este sueño nos presagia que ante nosotros se abre un campo de acción ilimitado en el que lograremos el éxito en nuestros deseos, tanto si son económicos como amorosos.
Pero si, por la causa que sea, nos ahogamos es que lo que ambicionábamos sé romperá o fracasará. Si por el contrario salvamos a alguien de morir ahogado es que conseguiremos evitar una pasión que hubiera podido ser muy peligrosa para nosotros.
Si en el sueño estamos aprendiendo a nadar es que dudamos de nuestra fuerza de voluntad y todavía debemos aprender a dominar mejor nuestras pasiones antes de lanzarnos a cualquier aventura o proyecto ambicioso.
También el aspecto de las aguas es importante, pues nadar en aguas claras significa que tanto la pasión como los pensamientos son claros y lícitos; mientras que las aguas turbias indican que la pasión se ve enturbiada y desnaturalizada por los malos pensamientos; y si mientras nadamos las olas se encabritan o una corriente nos arrastra es que las pasiones serán más fuertes que nuestra voluntad y es muy posible que no logremos dominarlas, lo cual puede ser una fuente ilimitada de problemas y desgracias.

En aguas tranquilas y apacibles: circunstancias favorables para la evolución de sus asuntos. Promesas de éxito cercano. Riqueza. Ganancias. Prosperidad. Alegría y felicidad.
En aguas tumultuosas pero límpidas: dificultades a vencer; riesgos posibles pero interesantes perspectivas de mejora en su situación.
En aguas agitadas, fangosas, arremolinadas: contrariedades, penurias, numerosos problemas, incertidumbre, angustia.
No poder regresar a la costa: amenaza de un peligro. Soportará penurias que serán mayores en la medida en que aumente sus esfuerzos.
Ahogarse: fracaso, mala suerte, desgracia.
Aprender a nadar: dejará de depender de los demás.
Practicar natación submarina: a pesar de sus esfuerzos y su voluntad de vencer sus rivales lo obligarán a respetar sus decisiones.

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