Soñar con Montaña

Sueños | 09/07/2009 | 7.33 / 10 | comentarios

Escalar una montaña significa que conseguirá riquezas y distinciones.

Si cae o no puede alcanzar la cima, deberá afrontar reveses y desdichas. La montaña es símbolo del hombre majestuoso, que ocupa cargos espectables, poco accesible, con voz de mando de gran autoridad y ademanes enérgicos. Representa también al financista, al hijo, anua mujer mandona y de carácter inflexible. La montaña con vegetación y agua es un buen gobernante y a la inversa si es seca y pelada; la de picos elevados, enhiestos es mejor que la destruida por la acción del tiempo, por cuanto esta última representa la muerte, mientras que la primera es vida holgada y próspera.
Subir a una montaña y beber de sus aguas se traduce por un hombre que, siendo capaz de gobernar, llegará muy lejos y se hará rico; mas si es comerciante ganará dinero con sus mercancías, y sus ganancias dependerán de la forma fácil o difícil con que subió la cuesta arriba. Verse en la cúspide de una montaña, dando gracias a Dios, o arrodillado orando fervorosamente, vaticina que el soñador será un hombre de gobierno, y triunfará con su justicia sobre sus enemigos. El que sueñe descender de una montaña en forma obligada, perderá su alto cargo si es gobernante, y su dinero si es mercader. Subir a una montaña en compañía de un personaje real o con algunos de su corte y de sus soldados regulares, significa para el que sueña: triunfo moral y material, poder con mérito, vida pura y ordenada, por cuanto Dios se personifica en las visiones beatíficas en los reyes justos, de recto pensar y piadosos, mientras que los ángeles toman el cuerpo de los ejércitos de la Verdad y de la Justicia.
El que sube a una montaña pelada es signo de que entrará en el servicio de un gobernante cruel y le sobrevendrán males, pesadumbres y privaciones. Bajar de un alto cerro sin dificultades, es una salvación de un peligro. Las rocas y los árboles que rodean un cerro se interpretan por el ejército de un gobernante cruel. Ver a su derredor una roca es señal de supremacía; caerse de repente desde un cerro es señal de errores cometidos y por los cuales tendrá muchos sufrimientos y perderá su alto cargo Sin la caída la causa la pérdida de un pie, será repudiado por su superior y perderá su fortuna. Alcanzar apenas la mitad de la subida, sin poder ni continuar ni descender, es una muerte en la mitad de la vida del que sueña; subir a las altas cumbres y sentarse allí, vaticina el nacimiento de un hijo corpulento. En la regla seguida por los intérpretes árabes, toda subida en el sueño se interpreta por un ascenso moral, y toda bajada es igualmente descenso en la vigilia; empero si la subida señaló pesadumbre, la bajada será entonces un signo de alivio. Una montaña envuelta en llamas o desmoronada, anuncia la muerte de un gran personaje, o su derrota o su aniquilamiento, pues el fuego es símbolo del Poder y de la Fuerza.
Sentir temblar una montaña en el sueño, pero sin hacer daños, algunos reveses tendrá el gobierno de ese lugar y su pueblo sufrirá desgracias sin mayores perjuicios. “Vencer” una montaña es derrotar a un hombre peligroso; sentarse a la sombra de la montaña, es vivir y disfrutar de una vida plácida. Entrar en una gruta cavada en una montaña, es lograr que un instructor le guíe por el Camino de la Iniciación, símbolo del Triunfo.
Ver de lejos la montaña, significa viaje o aflicción. Ben Sirin decía que quien soñó hallarse sobre una montaña habrá que tomarlo por un díscolo cuya muerte será próxima. Caminar en medio de árboles sobre la cresta de una montaña, es adquirir buenas posiciones, honores, buena reputación. Ver como si los Jefes se hubieran reunido encima de una montaña, es señal de que ellos morirán en esa misma comarca, o sufrirán muchas aflicciones. Otros intérpretes dicen que colinas y montañas se interpretan en las visiones oníricas por pesadumbres, temores y vagancia. Vencer todas las dificultades para alcanzar la altura es signo de que ese hombre libertará a la gente de la esclavitud, consolará a los huérfanos y ayudará a los enfermos. Entrar en una gruta al pie de la montaña es lograr sosiego, gracia providencial, triunfo moral. Escalar la montaña en el sueño, hasta encontrar agua y frutas frescas, es señal de que le respaldará una esposa afortunada, o se instruirá y se salvará de la ignorancia y de la pobreza, o viajará y de su viaje se hará feliz y rico. Cavar un pozo en una montaña, o trasladar piedras de sus canteras a otro lugar, es señal de que disputará el que sueña con un hombre cruel, o se verá en un dilema difícil de resolver. Ver moverse las montañas de un lugar a otro, es un anuncio fatal, pues habrá guerras entre los pueblos de la tierra, o divergencias reñidas entre hombres de ciencia en las cuales perecerá mucha gente. Puede esta visión indicar justicia en ese mismo lugar. Soñar que la montaña se hunde es signo de muerte del soberano del lugar, o la de un gran hombre. Subir la montaña, armado de espada o lanzas, adarga o hacha, es señal de triunfo y de prosperidad.
El simbolismo de los sueños, dos son los conceptos fundamentales que entraña: el de ELEVACIÓN o CUMBRE y el de DIFICULTAD. Por una parte, la montaña refleja la tendencia humana hacia la elevación, hacia el logro de una meta, en alcanzar el conocimiento y la divinidad, pues en las citas cimas es donde el mundo se une al cielo.
Por otra parte, la montaña es algo inmenso, inmutable, que no podemos apartar de nuestro camino, por lo que también simboliza los obstáculos insuperables y los grandes desafíos.
Así pues, soñar con una montaña siempre representa una dificultad a superar, un objetivo a conseguir, y las dificultades, obstáculos y gente que hallemos en la subida (y en la bajada), así como los sentimientos que despierte el sueño, serán los obstáculos, dificultades y ayudas que en la vida real jalonarán nuestro camino en la lucha por alcanzar la meta soñada.

Verla: dificultades futuras en la marcha de sus negocios.
Escalarla y llegar a la cima: éxito en sus empresas. Superará los obstáculos que entorpecen su camino. Mejora en sus condiciones de vida. Gozo íntimo.
Descender después de ese éxito: satisfacción profunda, distensión espiritual, felicidad real.
No poder terminar la escalada: la importancia y la dificultad de los numerosos obstáculos que encuentra hacen inútiles sus esfuerzos; mala suerte, fracaso de sus ambiciones, tristeza.
Caer durante la ascensión: crueles decepciones. Fracasos. Desgracia.
Agitada por sacudidas telúricas, con humo y fuego que escapan del suelo: lo amenaza un grave peligro. Desamparo.

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