Soñar con Árbol

Sueños | 09/07/2009 | 7.39 / 10 | comentarios

Los árboles sanos auguran la realización de sus esperanzas y la satisfacción de sus deseos.

Pérdidas y tristezas si están muertos o caldos. Subir a un árbol indica que conseguirá prestigio y distinciones. Los árboles indican mujeres y hombres de diferentes caracteres y fisonomías. Árboles desconocidos señalan pesadumbres, temores, salvo que se cobije bajo su sombra o se refugie de la lluvia bajo su follaje, entonces se interpretarán por fuentes de bienestar, seguridad y apoyo moral y material.
Si los árboles tienen frutos: buen presagio; caso contrario indican confianza depositada en mal lugar. Las plantas oloríficas como rosales, alheña, etc., indican gente virtuosa y de ciencia, pero teóricamente; más las plantas de fragancia y que dan fruto, como, por ejemplo, naranjos, manzanos, mirtos, se interpretan por gente piadosa, buena, que practica el bien, franca y leal, que tal como piensan dicen y hacen. Las plantas útiles en su fruto, pero que carecen de aroma, a saber: el nogal, el sicomoro, la palmera, etc., predicen a gente de poca generosidad, que da con dificultades y rezongos.
Las plantas que no tienen aroma ni fruto presagian avaricia. Los árboles que en el otoño pierden sus hojas, indican —según como se ven en el sueño— pobreza o fortuna, tristeza o alegría. Las plantas que no pierden sus hojas en el sueño, predicen vida larga, un bien duradero, fe inquebrantable en Dios. Subir a un árbol significa salvación de un peligro. Plantar en el sueño un árbol y verlo luego que ha prendido, anuncia honores por medio de un nuevo lazo de parentesco. Una planta espinosa es un hombre de carácter áspero. Talar un árbol en el sueño predice la muerte de la esposa o faltar a la palabra empeñada. Ver una planta seca presagia la muerte de un enfermo o de un deudo ausente. Hachar un árbol es deuda impositiva pesada. Plantar árboles en el jardín es para el que sueña aumento de prole cuya vida se asemejará a los árboles o clases plantadas en la visión onírica. Por ejemplo: El plátano indica vida larga; el ciruelo es vida corta; la encina simboliza poder.
Las hojas de los árboles se traducen por dinero. Ver una montaña rodeada de árboles se interpreta por aumento de la prole del gobernante de esa comarca. Un árbol delante de la casa del que sueña señala a gente que simpatiza con su causa. Toda planta extraña se traduce por mujer, hombre, ganancia dudosa, ciencia antigua. Sentarse bajo un árbol, en compañía de gente: buen presagio. Los árboles de un bosque o de un valle, hablan de los donativos y de las buenas obras. Un árbol que da fruto extraño a su naturaleza, si es una mujer la que sueña significa que ésta dará a luz un hijo adúltero. Talar un árbol en un lugar conocido, es alejarse de un amigo. Ver caer un árbol señala peligro; ver desgajarse una rama de una planta presagia la muerte de un hermano o una hermana.
El nogal simboliza al hombre tacaño, áspero e intratable. La palmera es un hombre sabio, de abolengo y de jerarquía. El olivo es un hombre que predica el bien, un gobernante, un médico, doctor en leyes. Las demás plantas se interpretan según su calidad, su utilidad y su beneficio. Por ejemplo: el membrillo es tm hombre circunspecto que nadie se beneficia de su circunspección; el almendro representa un forastero; el granado se interpreta por un hombre virtuoso, sociable, apacible, cuyas espinas son defensas contra el mal. Talar un granado es un mal presagio. Una palmera seca se traduce por un impostor. El banano es un hombre rico, buen administrador, piadoso. La planta de la azufaifa es hombre alegre, de jerarquía, poder; una higuera es un hombre útil a la gente, y a cuya protección acuden hasta sus propios enemigos. La mora indica gente generosa con propios y extraños, que ayuda a los necesitados; también se traduce por mujer rica y de mucha prole. El damasco es un hombre correcto, risueño y de carácter apacible. El manzano es un hombre activo; el ciruelo señala un hombre de fortuna y valeroso; el peral es un forastero que cuida bien de su gente; el sicomoro se traduce por hombre firme, útil, equitativo y rico; el algarrobo es hombre de poca utilidad; el naranjo predice una persona generosa que beneficia, etc. Por lo general, los árboles que aparecen en nuestros sueños son símbolos de protección material, cuya fuerza dependerá del aspecto y fortaleza con que los veamos.
Así, un árbol frondoso y robusto simbolizará esta protección, y cuantos más árboles semejantes veamos mayor será la cantidad de amigos fieles con los que podemos contar. Un árbol enclenque y delicado será indicio de que nos hallamos desvalidos y entregados a nuestras únicas fuerzas.
Soñar con árboles llenos de flores o frutos cuando nos hallamos en una estación en la que no deberían estarlo es indicio de pena, aflicción o enfermedad; mientras que si el mismo sueño se tiene cuando en la vida real los árboles también están floridos o cargados de fruta, presagia amistad, amor, o pasión, florecientes.
Ver a los árboles secos y deshojados es indicio de infortunio; si hay ramas rotas o se las rompernos, enfermedad o amputación; si el árbol está abatido, es que hay que perder las esperanzas, pues la desgracia caerá sobre nosotros.
Si al árbol lo vemos colmado de hojas verdes y lustrosas es indicio de ganancias o de aumento de la familia.
Subirnos a un árbol presagia honores y fortuna; caerse, pérdida del empleo, o al menos, del favor de nuestros jefes y superiores; pero si la caída es de muy poca altura, el peligro es de quedar en ridículo.
También cuando el árbol está habitado por los pájaros anuncia éxitos y fortu­na, pero si los pájaros son negros, existirán muchos envidiosos que desearán per­judicarnos.

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