Abecedario







Buena suerte y ganancias cuantiosas. Es la piedra celestial por excelencia, y tradicionalmente se le han atribuido grandes propiedades, como son: prevenir de la pobreza (material y espiritual); proteger contra la cólera de los poderosos, de la traición, de los falsos testimonios, del mal de ojo; de incrementar el valor, la alegría y la vitalidad. En el cristianismo simboliza la pureza y aquella fuerza luminosa que sólo puede emanar del Reino de los Cielos. En realidad, el zafiro por su color AZUL simboliza (o es) el remedio contra todos los males causados por el VERDE y el ROJO. Y ello puede aplicarse igualmente a los sueños.


una zanahoria, augura prosperidad y buena salud. Comerla, significa que se casará joven con una persona cariñosa y agradable. Ha sido interpretada por reproche y amonestación, como también por un hombre disoluto y mal hablado. Una zanahoria en la mano significa salir de aprietos, tal como de una prisión. Se dijo asimismo que es aflicción y anuncia penas para el que la come. Otros dijeron al revés, que es un bien y utilidad y un hombre accesible. Recién cosechadas: alegría familiar, entendimiento, comprensión mutual. Echadas a perder, de color desagradable: usted será culpable de una separación.


Usarlos: usted trata de alegrar su entorno, pero no llega a engañarlo del todo


Cruzar una zanja: atravesará un período conflictivos debido a los problemas que lo abruman. Sufrirá importantes prejuicios. Muy pocos aspectos de su vida quedarán al margen del sufrimiento. Crueles decepciones en perspectiva. Saltar por encima: dificultades vencidas, triunfo sobre sus adversario. No poderla atravesar: posibilidad de apremios próximos. Caer en la zanja: atravesará duras pruebas. Llena de agua sucia y fangosa: pérdida de dinero, enfermedad. Rellenar una zanja: sus problemas cesarán dentro de poco.


Para los onirocríticos árabes, el zapatero que se dedica a hacer zapatos para mujeres, es diferente del zapatero de hombres. Viendo al primero en el sueño se interpreta por el ser que se encarga de labrar las actas matrimoniales o por un alcahuete. En cuanto al segundo, éste significa: servicio doméstico, viajes, suerte en el trabajo, prole, esposos, labor ordenada, poner las cosas en su lugar, un hombre que trae beneficio moral y material. Ver a un zapatero desconocido se interpreta por un hombre justo, que reparte con equidad las herencias. Los cueros de animales en la casa del zapatero, se traducen por herencias. Los zapatos terminados representan al tratante de blancas; la suela señala la presencia de una mala mujer en la vida del hombre. Verlo: recibirá consejo, ayuda y apoyo en sus empresas; gestiones fructíferas; éxito en sus proyectos después de una penosa incertidumbre.


Su actitud crítica le granjeará muchos enemigos si no es más discreto al expresar sus opiniones. Los zapatos nuevos, denotan mejoras en su vida. En todos las tradiciones y pueblos de la antigüedad el calzado era un símbolo de libertad, a la vez que constituía una demostración de autoridad, de dominio y una garantía de propiedad. Era por esto que los esclavos eran obligados a ir descalzos, y también de ahí procede la clásica pose del cazador posando su pie calzado sobre la pieza abatida. Este simbolismo y no del simple hecho de meter el pie dentro del zapato es del que deriva el significado sexual de algunos suecos de este tipo, pues lo que en realidad se simboliza es el deseo o el derecho a la posesión de otra persona (tanto si el dueño del zapato es hombre como si es mujer), derecho o deseo que en el sueño se identifica con el zapato. Es el mismo simbolismo que subyace en el cuento de la Cenicienta, en el que el zapato es la personificación de su dueña, por lo cual sólo puede ser calzado por ella. Pero, además, el zapato posee otro simbolismo: el de la marcha, pues no se puede andar mucho sin zapatos; y este significado tanto puede referirse al partir a lo lejos (con lo que es el símbolo del caminante) como el partir al otro mundo, motivo por el cual en muchos lugares se solía enterrar a los muertos con zapatos, para ayudarles en su partida al otro mundo. De todos estos simbolismos se desprende que según el contexto del sueño los zapatos o cualquier otro tipo de calzado pueden significar el deseo de posesión de un terreno, finca, persona o cualquier otra cosa; una posible muerte o el deseo de emprender un viaje. Una ligera variación a la primera de estas interpretaciones la introducen las botas, que añaden un toque de dominio físico, de brutalidad; cuando el sueño es erótico le proporciona matices de sadomasoquismo. Y para finalizar con el tema veamos algunos otros ejemplos: soñarnos con los zapatos puestos, sucios y manchados indica sentimientos de culpabilidad; si nos vemos andando sin zapatos, equivale al peligro de vernos sometidos a los demás, a que las circunstancias nos obliguen a aceptar condiciones de trabajo, sumisión o de lealtad que no son las que nosotros desearíamos, o también en algunos casos, sentimientos de inferioridad Soñarnos sin zapatos pero sin andar, revela el temor a la pobreza (o la presagia); por el contrario, soñarnos bien alzados equivale a sentirnos libres y dueños de nosotros mismos, y como más cómodos sean los zapatos, mayor será nuestra libertad de acción. También es frecuente soñarnos con unos zapatos infantiles totalmente impropios de nuestra edad; en este coso el sueño revela nuestra inmadurez, nuestra fijación a la infancia, el deseo de seguir bajo la tutela y protección paternas. Este sueño sólo será positivo cuando en el mismo se termine por tirar, destruir o quemar los zapatos, lo que contiene el aviso o la orden de volver a la realidad y asumir todas las obligaciones y responsabilidades de la vida, en lugar de rehuirlas. También el aspecto y demás características secundarias del zapato nos proporcionarán aclaraciones adicionales al sueño; así, si el zapato nos aprieta, es que todavía no sabemos como desenvolvernos con la libertad o la autoridad que una nueva situación nos depara (o deparará) y, por ello, nos sentimos incómodos Si soñamos que se nos rompe un zapato, presagia pérdida de libertad o de autoridad: y así con todo lo que nos suceda con el calzado. Llevar un par de zapatos demasiado chicos, sucios, usados: problemas, trastornos, contrariedades de todo tipo, angustia y mala suerte, problemas financieros. Caminar sobre el lodo con zapatos: pérdida de dinero, abuso de relaciones perjudiciales, momentos difíciles, enfermedad, pobreza. Sacárselos, perderlos: separación, ruptura, tristeza y penas. Zapatos nuevos y de calidad: se materializarán nuevos proyectos que le asegurarán una situación confortable; cambio de vida, prosperidad y riqueza.


Se traduce por palabras obscenas o expresiones incorrectas; asimismo dice buenas noticias, alegres y consoladoras.


En los sueños su simbolismo es muy distinto, por no decir opuesto, pues lo que en ellos aparece no es la zarza, sino su fruto, la zarzamora, cuyo sabor agridulce. Desavenencias, relaciones difíciles con su entorno, palabras inconvenientes, disputas, peleas. Trastornos en sus actividades, problemas pecuniarios.


Necesita ayuda y protección que recibirá de personas de alta posición social y de gran influencia. Perspectivas diferentes para su futuro.


Progresos importantes en sus negocios.