



Ganancias con posterioridad a importantes sacrificios y a penosos momentos de soledad y esfuerzos. Posibles problemas económicos.
El “yahad” es la lucha por una causa santa, justa y patriótica. Consignamos la palabra árabe por no tener su equivalente en castellano, salvo el término “cruzada”, pero en su sentido simbólico y moral. En el sentido figurado, los árabes denominaron al “yahad” por propaganda religiosa y en otro sentido “guerra santa”. Y la guerra santa tiene sus dos aspectos: el Activo y el Pasivo. Así el que sueña estar haciendo el “yahad” significa que es una persona diligente consigo mismo, que corre inteligentemente tras su propia salvación, o del sustento diario; es considerado como un hombre en quien se podrá confiar, que goza de buena reputación y es capaz de cualquier sacrificio por los demás. El “yahad” onírico es la lucha por una causa justa, vivir una vida consciente y honrada, limpia y vigilante, estar en la verdad, defender a los suyos y abrazar un partido en cuyos altos ideales tiene fe ciega.
Distracciones fuera del trabajo. Soñarse en alta mar a bordo de un yate y gozando de una vida regalada es un sueño que revela un amor irreflexivo a la "libertad", el rechazo de toda limitación y atadura; casi siempre es la perniciosa consecuencia de lecturas y películas de vida lujosa e indolente en los jóvenes todavía inmaduros. Si el sueño sirve de advertencia e invita a ser más realista y reflexivo habrá sido útil; pero de no ser así, será una muestra más de inmadurez. Augurio de opulencia y comodidad económica. Su situación experimentará un auge particularmente brillante. No serán ajenas sus relaciones influyentes.
En el sueño se interpreta por una doncella, o una mujer de alcurnia. También señala gente conocida por su cultura. Comprar una yegua es casamiento con una mujer de abolengo. El color colorado de la yegua es una esposa piadosa; si es negra, la mujer será rica y noble; mas si la yegua es de color dorado, es un hijo que le nacerá, o sino una hacienda de mucho valor. Si en el sueño se le muriere al soñador su yegua o se le perdiere, presagiara esta visión la muerte de la esposa, o la pérdida de su hacienda. Ver su yegua con cría, es, para el que sueña, su prosperidad. Símbolo representativo de la mujer y su comportamiento. Por analogía, puede ser el presagio de un suceso relacionado con su esposa o una relación amorosa, según la actitud y las reacciones del animal.
Es signo de seguridad y vivir fuera del alcance del enemigo. También se interpreta por dinero, esposa, servicio que se presta a alguien, la cabeza misma del que sueña, viaje, estado de alerta. Anuncia al mismo tiempo: un hombre valeroso que protege. ; Para el soltero es su futura esposa, para el gobernante o empleado público es un ascenso en su carrera.
Pronto tendrá buena suerte en los juegos de azar. Yugo: Se adaptará en contra de su voluntad a los gustos y hábitos de otro.
Para el que no tiene yerno, la presencia onírica de un supuesto yerno significa triunfo sobre un enemigo, un sosiego y sostén. Encontrarlo: anuncio felices en su círculo íntimo; reencuentros, reconciliaciones, promesas de noviazgos o de matrimonio.
Para ciertos oniromantas árabes el yesero es un hombre impostor y bullanguero, porque según una leyenda, fue Faraón de Egipto quien empleó el yeso en la construcción. En cambio para otros, el yesero onírico que trabaja en el arreglo de los techos, cielo rasos, azoteas y otras formas de construcción, es traducido por un hombre que allana las dificultades, consuela a los afligidos, alegra la vida de su hogar y evita el hacer mal.
El material: tristeza y pesadumbre. Engaños. Deudas de dinero. Amargas desilusiones. Pérdidas afectivas o de amistad. Se verá abrumado por innumerables trastornos. Enfermedad. Tener un miembro escayolado: riesgo de accidente. Peligro.
Su capacidad de decisión impondrá respeto y disciplina. Será reconocido, apreciado y estimado.

