



Nuevas o conservadas en buen estado: éxito en sus empresas. Sus actos se inspirarán en la reflexión y la cordura. Usadas, sucias, remendadas o rasgadas: malos negocios, negligencias en sus decisiones, calumnias y malos propósitos. Recién lavadas: se apartará de los malos consejos o de las personas nocivas para sus intereses; próximo éxito, gracias únicamente a su voluntad. Verse envuelto en una sábana: enfermedad, accidente, fallecimiento de un pariente cercano.
Tenerlos: momentos difíciles, todo tipo de contrariedades; apremios impuestos por su entorno familiar o profesional, le ha faltado prudencia al tomar sus decisiones.
Son sueños que no requieren traducción, pues el mensaje que encierran es directo y siempre benéfico, a pesar de que a veces puede parecer inquietante o molesto; pero es que no siempre estamos dispuestos a aceptar los profundos consejos que nos llegan en estos sueños, pues la verdad no siempre es agradable. Las necesidades de la vida hacen que usted deba orientar sus capacidades hacia horizontes distintos, acordes con sus aspiraciones y sus exigencias. Podrá contemplar con éxito un cambio de actividad o de medio profesional.
Conflictos serios que lo pondrán en oposición con algunos de sus conocidos. Palabras o actos malévolos que afectarán su reputación y sus relaciones con los demás. Apremios financieros. Usarlo y vencer: logrará disminuir la oposición de sus rivales, imponiendo los objetivos que se ha fijado. En caso contrario, se encontrará con serios problemas, que concluirán de manera desfavorable y humillante para usted. Un sable roto sería una indicación negativa.
Sus relaciones sociales pasan por un pésimo momento y degenerarán en penosos conflictos sin solución que pueda apaciguar las pasiones.
Este sueño augura desgracias. Indica Fe, vida monástica, una persona honorable cuya vida ejemplar se debe imitar; es el símbolo del sabio que no engaña, el juez recto e insobornable. Hacerse sacerdote en el sueño predice jerarquía, indica conquista moral y señal de mucho bienestar para la comarca. Es a la vez señal de buena reputación. Es otra figura onírica semejante a la del SABIO, pero de menor profundidad y casi siempre vinculada a las tradicionales formas religiosas o eclesiásticas. A veces puede indicar una verdadera aspiración al misticismo y la verdad; pero la mayoría de las veces se trata de que ante un problema o una inquietud moral, en el sueño recordamos positivo o negativamente a aquellos sacerdotes con los que nos hemos tropezado en la vida y, en este caso, el significado del sueño es el mismo que ya hemos detallado al hablar del CURA. Otra figura intermedia entre la del sabio y la del sacerdote la constituye el ermitaño, que siempre revela el íntimo deseo de paz y tranquilidad y, a veces, auténticos deseos de evolución espiritual. Símbolo, en todas las circunstancias, relacionado con la religión, la fe en Dios, las ceremonias tristes o alegres, los pensamientos o acciones vinculados con ellas, mi comportamiento ante nuestra propia conciencia, etc. La visión de un sacerdote en un sueño, sólo puede ser interpretada dentro de esta línea de razonamiento. Por ello, según si el sacerdote parece benévolo o poco acogedor, si sus hábitos sacerdotales corresponden a situaciones que no le resulten extrañas, en lugares determinados y en relación a hechos vividos, le será posible determinar el valor positivo de la premonición como: fin de sus preocupaciones, ayuda y socorro, consuelo moral, bautismo, noviazgo, matrimonio. En caso contrario: sufrimientos morales, crueles pruebas que no podrá evitar.
Anuncia un período satisfactorio para todos los asuntos que le preocupan. Suerte y éxito.
Es superar dificultades y pasar de la estrechez a la holgura y al logro de un buen propósito. Es también arrepentimiento, curación de un enfermo, alcanzar grados de sabiduría. Aplacar la sed en el sueño es estar afianzado en sus principios morales y religiosos.
Encontrará un objeto valioso que pensaba que había perdido. El hombre que se dedica a comprar y vender sacos de yute es, en el sueño, un artífice que enseña y educa. Y como los sacos pueden contener a veces cosas buenas como malas, el saquero puede significar también un malvado. Coser sacos en el sueño, venderlos o comprarlos es signo de buena suerte en los negocios, de impartir enseñanzas o de viajar. Lleno: abundancia, riqueza, provecho. Desahogo financiero. Deteriorado: sus proyectos no harán que se cumplan todas las esperanzas que había previsto. Decepción. Vacío: pobreza. Miseria. Infortunio.
Es indispensable que considere las circunstancias en que recibe los sacramentos. Pero, de manera general, este sueño parece indicar problemas graves de salud y un largo período de enfermedad.

