



Verlo construir: promesa de felicidad amorosa, de una próxima unión feliz y duradera. Verlo lleno de pájaros, repleto de huevos o de pichones: gozo y felicidad en su hogar. El círculo familiar se amplía. Ver alimentar a los pichones: tendrá plena conciencia de sus responsabilidades y su hogar no carecerá de nada. Vacío, abandonado: desamparo afectivo. Preocupaciones. Pesares. Verlo destruir: será víctima de sus propias acciones y pagará las consecuencias de sus actos.
Desplazarse en medio de una niebla espesa, indica que tendrá muchas preocupaciones en sus negocios. Si consigue salir de ella, superará sus problemas. La niebla es el símbolo de lo indeterminado, de una etapa de transición entre dos épocas o dos estados, en el cual las antiguas formas se deshacen, ya no se distinguen, y las nuevas formas todavía no se hallan claramente definidas. En los sueños, la niebla tanto puede presagiar el peligro a vernos mezclados en asuntos confusos, indeterminados o ilegales, como anunciar días de tristeza, indecisión y confusión. Pero también puede ser una manifestación del deseo de evitar ser vistos por los demás, de ocultar nuestras acciones y sentimientos, de realizar acciones ilegales o inmorales. Buscar algo en la niebla manifiesta el deseo de recobrar un afecto o uno amistad y estar paralizados en medio de la niebla es el miedo al futuro, la incertidumbre por lo que todavía tiene que llegar y no sabemos cómo será. Si la niebla se deshace durante el sueño es la salida de la confusión, es que la situación o el futuro se aclara. Período de incertidumbre: Falta de confianza. Vacilación, perplejidad y angustia. Necesitará prudencia para evitar decisiones equivocadas. Verla levantarse: progreso en sus actividades, neta mejoría.
Tristeza y desilusión, sobre todo si se encuentra en medio de una tormenta de nieve. La nieve es señal de abundancia, mucho bien, curación de enfermedades. En árabe se dice: “Nieve y fuego son símbolo de Armonía”. En su época la nieve es triunfo sobre un enemigo, disipación de tristeza; en cambio verla fuera de su tiempo, se interpreta por enfermedades, como, por ej.: parálisis. Otros comprobaron que esta visión última vaticina: interrupción de viajes, perjuicios para quienes viven del negocio de cargas por tierra, utilizando bestias, etc. Un oniromanta árabe dijo que la nieve que se ve en abundancia en el sueño es signo de tiranía, injusticia y sufrimiento que un gobierno comete con el pueblo; mas si la nieve es exigua, es señal de fertilidad y buena cosecha. La nieve que cae sobre uno, es viaje largo que no favorece mucho. Dormir en el sueño sobre gran cantidad le nieve es daño que se recibirá de un enemigo, o padecimiento moral; en cambio si es poca la cantidad, anuncia mucho bien. Sufrir el frío de la nieve en el estío es señal de pobreza, mientras que comprar una barra de hielo natural en el verano, es dinero que le salvará al que sueña, de apuros y le proporcionará mucha satisfacción. Nevar en campo seco es signo de mucho bien que se recibirá, y de cosecha abundante. Ver nevar con exceso en algún lugar y fuera de tiempo, es anuncio de castigo de las autoridades o señal de disturbios. Entre [as otras interpretaciones citamos las siguientes: hambre, poca cosecha; caer la nieve encima de uno, es enemigo que nos derrota; Simboliza viruela, cólera, guerra, langosta. Si la nieve es general, presagia mucho bien para los productos de la tierra. El alma humana sabe por la experiencia de milenios que la nieve suele significar frío, soledad y muerte, salvo cuando aparece en la estación propicia, en pequeñas cantidades y cae donde debe caer, en este caso simboliza abundancia de bienes. También los deportes de invierno son una muy reciente adquisición de la humanidad y todavía aparecen poco en los sueños; cuando lo hacen en un sueño alegre y vivencial pueden interpretarse positivamente, y en ellas la carrera del esquiador, según su resultado y trayectoria, nos darán buenas o malos presagios. Pero por lo demás, cuando se sueña con nieve y frío es que hay frío y soledad en el alma, pues la nieve es agua solidificada, y es también el inconsciente y los sentimientos que han perdido su movilidad y su vida. Es un sueño que corresponde casi siempre a un período de introversión, de dolor y soledad. Preocupaciones, penas, angustias. Deberá enfrentarse con circunstancias desfavorables para sus intereses. Sus adversarios se mostrarán particularmente eficaces para justificar sus argumentos. Se le impondrán exigencias; problemas financieros. Pérdidas de dinero. Deudas. Poco apoyo de los suyos. Decepción profunda y marga. Salud moral. Desamparo. Riesgo de enfermedad.
Se cumplirán sus deseos más fervientes Verlas: sus sentimientos hacia una persona que aprecia se tornarán sinceros y profundos. Su corazón se sentirá colmado y feliz. Verlas desaparecer: sinsabores sentimentales. Fracaso.
Niño de pecho: aflicción y penas; niño púber: buen anuncio. Un niño que se ve bajar del cielo en horas de asedio: es preaviso de que llegará la buena hora para la felicidad de la gente de esa comarca. Verse hecho un niño de escuela retorno a la niñez significa arrepentimiento por malas acciones a las cuales se halla abocado. Verse imberbe: herencia de la madre. El joven que sueña verse hecho un niño, es un mal presagio; mas si está enfermo, morirá. Verse convertido en un adolescente, mirándose en un espejo, si tiene esposa encinta: nacimiento de un hijo. Tener a un niño en el brazo es un alto cargo administrativo Puede significar el niño alegría, festividad, vida modesta y proba. En cuanto a la niña, ésta se interpreta, en todos los casos, por buen presagio. Presagio de cambio favorable en sus condiciones de vida. Nuevas perspectivas de situación familiar o social. Gozo y felicidad. Éxito amoroso.
Ver niños guapos es símbolo de prosperidad y alegría. Ver niños enfermos indica buena salud para sus hijos pero también otros problemas que le preocuparán. Dos son las facetas que se presentan en los sueños de niños: la primera es la del recién nacido como principio, génesis o nacimiento, y la segunda de infancia, de regresión a un estado anterior de mayor simplicidad. Como recién nacido, el niño es un símbolo de futuro, de lo que empieza y debe evolucionar hasta la plenitud. Es el estado edénico del hombre antes del pecado original simbolizado repetidamente como el estado embrionario de la humanidad. Psicológicamente, el recién nacido es el hijo del alma, una fuerza o idea que nace y despierta a la vida. Por ello, soñar con un niño, un recién nacido, es algo positivo y favorable que revela que se está produciendo una metamorfosis espiritual o mental. Los sueños de recién nacidos cuando se tienen en la edad fértil, cuando empieza la plenitud de la vida, suelen referirse a lo deseada maternidad. Pero una vez llenados los objetivos naturales se presenta la necesidad de conformar la verdadera y definitiva personalidad, y es entonces cuando vuelven a ser frecuentes los sueños de recién nacidos, como simbolizando el nacimiento de la madurez interior. Lo que se pare entre dolores, o se sueña ya recién nacido, es la propia personalidad o los proyectos de vida definitivos. En cambio, el niño como símbolo de infancia es un sueño de regresión, de huida hacia atrás, a una época en la que vivíamos en un mundo que nos amaba, sintiéndonos protegidos en el hogar, sin preocupaciones ni responsabilidades. A veces nos atenaza la angustio mientras soñamos, y es que nuestro propio inconsciente nos está advirtiendo de lo utópico de esta fuga al pasado. Pero otras veces los sentimientos que acompañan al sueño son positivos y el sueño también lo es. pues lo cierto es que en el curso de nuestra vida nunca hemos empleado todas nuestras facultades, por lo que una parte de las mismas sé mantiene latente en nuestro interior asociadas a las imágenes de la infancia. Es entonces al soñar que nos encontramos en el lugar de nuestra infancia, cuando volvemos a conectar con nuestros orígenes. Estos sueños en los que nos vemos como adultos, tal y como somos ahora, pero en el escenario de nuestra infancia, nos proporcionan datos que teníamos olvidados, nos facilitan la comprensión de tensiones y complejos latentes; entonces el sueño puede indicar una victoria sobre la complejidad y la ansiedad; ser un paso más en la conquista de la paz interior y la confianza en nosotros mismos. Soñar con niños: es un presagio de felicidad y alegrías familiares, de satisfacciones, sentimientos afectivos profundos, serenidad en el hogar. Por el contrario, ver niños enfermos, de aspecto pendenciero, coléricos, huraños, con heridas pro caídas o riñas, o llorando por una razón cualquiera, no sería una señal favorable: dificultades próximas, disensiones incomprensibles, desavenencias en el hogar, conflictos afectivos graves.
Estar en relación con una persona de ese rango: sus esperanzas de alcanzar una posición social destacada y honorable se verán defraudadas. Verse recibiendo un título: desengaños amargos por una ambición irrealizable.
Opresiones poco corrientes y dificultades en los negocios Los intérpretes árabes consideran la noche como signo de ociosidad y del hombre holgachón. Soñar que la noche no tenía fin, predice paralización de los negocios, siempre que la noche que se Soñó haya sido sin luna; caso contrario presagiaría un ministro a quien se le confiaría poderes absolutos para asegurar el orden y perseguir a los asaltantes de los caminos. Ver aparecer el alba después de una noche oscura es señal de alivio, salvación de un asedio, campaña exitosa contra el agio, unión matrimonial después de una larga ausencia o seyaración. La noche tenebrosa seguida de trueno y relámpago indica cisma y confusión. El que se vea envuelto por una noche o una tiniebla, predecirá viaje largo. La noche y el día son signos simbólicos de dos jefes de Estados rivales. La noche simboliza al ser ateo, el día señala al creyente. Otros traducen la noche por descanso, y el día por fatiga. Es signo de pobreza, la falta de trabajo, retorno de un ausente, la presencia de ciertos fenómenos sobrenaturales, seguridad, albergue, cuando el durmiente no está de viaje. Para los místicos la noche es signo de refugio espiritual, donde alcanzan y logran sus anhelos en la contemplación. Verse extraviado en la noche, presagia desviación mental; como también pérdida de fortuna. ¿Qué es lo primero, el día o lo noche? Porque, si lo primero es el día, la noche será su tumba; pero si lo primero es la noche, entonces será su madre, y en la noche se gestará cuanto luego ha de abrirse durante el día. Por ello la noche presenta esta dualidad de significados: positivo y negativo, de gestación creadora y de muerte de ilusiones. En los sueños pocas veces se presenta el aspecto positivo de la noche; cuando lo hace puede reconocerse por la presencia de la luna, pues con ella la noche pierde su peligrosidad y se convierte en confidente de los enamorados, en germen y fermento del porvenir. Desgraciadamente, lo que más abundan son los sueños de noche sin luna, de profundas tinieblas en los que se dan cita todos los temores y pesadillas. Son sueños que siempre pregonan lo mismo; indecisiones, miedos, angustias, tristezas y peligros; todo lo indeterminado que bulle en el inconsciente. Y cuando los sueños del aspecto sombrío de la noche se repiten, siempre revelan un acusado complejo de inferioridad. Clara, luminosa: tranquilidad de espíritu. Gozo íntimo. Reposo del corazón. Oscura, inquietante: momentos penosos, jornadas agitadas previas a futuras penurias.

