



Verlo en el sueño se interpreta por un hombre de aspecto ha5estuoso, pero bobo en sus actos y procederes. Puede también revelar un esclavo negro e ignorante. Otros oniromantas lo tomaron por un personaje de actuación social muy ponderable y un ser apegado a sus tradiciones. También fué interpretado por un hombre díscolo, inquieto y donjuanesco.
Una madeja de hilo siempre anuncia líos y embrollos en los negocios o que nos embarcaremos en uno empresa aventurada. Pero si la madeja es de seda, nuestras buenas cualidades nos permitirán solucionar todos los problemas y alcanzar la riqueza tarde o temprano.
Un escándalo se cierne sobre usted y su familia. La madera significa mentira y engaño. Señala a un hombre que le entró la duda en su fe religiosa. La madera húmeda se interpreta por hijos o por un barco. La venta de madera es dinero bien ganado. La madera simboliza la materia prima, base de todo trabajo; pero para ello debe reunir un mínimo de condiciones que hagan rentable su trabajo. Por ello soñarla en forma de ramas secas apiladas junto a la casa o en el interior de la misma presagia enfermedad o pobreza. Las mismas ramas atadas en haces y trasladadas a hombros auguran trabajos pesados y mal remunerados. En cambio, la madera cortada en tacos y lista para ser quemada, o en tablas listas para ser trabajadas, son un sueño de riqueza y satisfacciones. El material o un objeto: De aspecto agradable: usted alcanzará el éxito con ayuda de apoyos eficaces; amistades fieles y seguras. En cambio, si la madera presenta defectos: tendrá problemas, sufrirá traiciones, fracasos. De los árboles: negocios fructíferos, ganancias y riquezas, numerosas satisfacciones. Perderse en un bosque: indica discusiones, disputas relacionadas con intereses financieros sin solución inmediata. Arboles sin follaje, abatidos: pérdidas de dinero, querellas, contrariedades importantes difíciles de resolver, enfermedad grave, incluso muerte.
Se interpreta por un hombre magnánimo. El que sueña tener en la mano un palo oloroso encontrará lo que ha perdido y oirá palabras elogiosas. Oliendo o viendo quemarse una madera fraganciosa significa que oirá palabras que le halagarán. El que vio que un palo de olor ha crecido en su casa se interpreta por nacimiento de un hijo que alcanzará alta posición.
De buena calidad, sólido y bien montado: sueño anunciador de un período de prosperidad, felicidad y éxito en sus proyectos. El éxito y la protección estarán de su parte.
Encuentro feliz con un ser querido. Es un hecho curioso que de mayores raramente soñemos con la madre: al parecer el lenguaje de los sueños cuenta con suficientes símbolos indirectos que le permiten reservar la imagen materna para aquellos casos de grave incertidumbre o necesidad. Porque la madre, como la TIERRA y el MAR, son símbolos de vida y muerte; nacer es salir del vientre de la madre, y morir es volver al seno de la tierra. La madre es la seguridad el abrigo, el calor, la ternura; pero también es el riesgo de opresión por la estrechez del medio y de ahogo por una excesiva prolongación de sus funciones. Pero, ante todo, la madre es el arquetipo supremo, el que expresa lo máximo, es por ello que se habla de la "Madre Tierra", “Madre Patria", "Santa Madre Iglesia", y así tantas madres solemnes como se quiera. Por ello, repetimos, cuando la madre aparece en sueños es que el augurio o la situación del soñador es particularmente importante, en bien o en mal. En la infancia, soñar con la madre es algo corriente, pues la madre configura toda la vida del niño; pero ya mayores, el mero hecho de soñar con ella ya revela la presencia de estados de profunda ansiedad; del mismo modo que viajar con ella significa el deseo de recuperar ciertas claves de nuestra vida ancladas en la infancia. Oír en sueños que nos llama indica tristeza por su ausencia, o una conciencia culpable. En sueños, luchar, discutir o pelearse con la madre implica la necesidad y el profundo deseo de prescindir de su tutela, de adquirir madurez e independencia. Un sueño incestuoso con la propia madre no es ninguna barbaridad, como lo sería en la vida real, sólo índica inseguridad y temor, así como el deseo de volver a la infancia para sentirse protegido y mimado. Otro sueño sobre la madre es el de soñarla muerta a pesar de hallarse viva. Por lo general revela el deseo de que no intervenga en algún tema concreto de nuestra vida, o el deseo de emanciparnos totalmente del hogar y de su tutela; no obstante, es un sueño que requiere un análisis del conjunto y de las circunstancias del soñador si queremos lograr una correcta interpretación. Ver a su madre en sueños: presagio de acontecimientos cuyas consecuencias le concernirán directamente. Verla feliz, sonriente, distendida: presagio favorable de una vida afectiva y familiar de acuerdo con los anhelos o deseos de su madre. Verla triste, llorando: indica dificultades particulares cuya solución será contraria a los intereses familiares. Verla enferma: malas noticias. Pelear con ella: muy mal presagio.
Errores de apreciación, apremios en la ejecución de sus negocios que retrasarán la evolución de sus empresas. Sus adversarios podrían aprovecharse de esta situación.

