



Entrar en el sueño en un laberinto, es caer en sospechas, apartarse de la verdad y de la justicia, faltar al juramento. Un laberinto es uno construcción arquitectónica sin aparente finalidad, de complicada estructura y de la cual, una vez en su interior, es muy difícil encontrar la salida. En el laberinto podemos perdernos recorriendo cominos que no conducen a ninguna parte; recorrer kilómetros y más kilómetros sin movernos prácticamente de sitio, y sin localizar la salida junto a la cual habremos pasado muchas veces. En sueños, simboliza el inconsciente, el error y el alejamiento de la realidad. El laberinto es el acta de acusación más brillante contra nuestra debilidad d carácter, la falta de decisión y la tendencia en crear, en nosotros mismos y en los demás, problemas innecesarios. Las paredes del laberinto onírico están empapeladas de todos nuestros "pero", "quizá", "si"… Casi resulta obvio decir que el laberinto presagia o refleja disgustos y dificultades de todas clases; pero si en el sueño conseguimos salir del mismo es que hallaremos una solución inesperada que nos permitirá salir con bien de un asunto embrollado también indica la capacidad de reaccionar ante lo absurdo Entrar, estar y perderse en él: graves dificultades en un futuro cercano. Una situación compleja en sus actividades profesionales; trastornos en sus relaciones afectivas, situación delicada en el medio familiar. Quedará solo para resolver sus problemas. Lograr salir: soluciones acertadas le permitirán vencer la adversidad. Quedarán sin embargo algunas secuelas, por lo que usted deberá desconfiar.
Unos labios suaves y carnosos denotan armonía y poder. Predicen la reciprocidad de sentimientos en el amor. Unos labios finos indican que siempre domina la situación. Indican el poder con que cuenta el hombre y con el cual se vanagloria; asimismo son la elocuencia del que sueña, su fuerza de carácter, sus recursos morales o materiales. El labio inferior tiene más valor que el labio superior. Cualquier inconveniente que en el sueño sucediera a los labios, anunciará malas noticias. Representan al mismo tiempo: la mujer, los hijos y los parientes. Ver desaparecer el labio inferior anuncia pérdida de bienes; mas si es el superior: será privado de los recursos que recibía. Cuando alguien ve su labio inferior cortado, esta visión le predice la muerte de su esposa o el divorcio de ella. Ver el labio inferior partido en dos, señala a dos mujeres; si el superior: son dos amigos. Pueden los labios indicar noticias buenas, ciencia, los actos de comer y beber, alivio, secreto, muerte de la esposa, los medios de vivir los artistas que emplean instrumentos a viento. Un labio delgado y rosado predice la elocuencia del hombre, su estado moral y el camino que sigue, alegría, manjares. El labio grueso, pesado y negro o morado, indica estupidez, impotencia de hacer prevalecer la verdad con buenos argumentos, intranquilidad, negocio que no prospera; para el enfermo es el presagio de su muerte. Pueden los labios significar: orillas de un río, un pozo, la tapa de un aljibe. Bonitos, sanos sorientes: alegría de vivir, felicidad afectiva y familiar, amistades, éxito, sentimientos sólidos. Pálidos, delgados: penas, pesares, malhumor y hostilidad. Colgantes: cobardía, indecisión, pereza, egoísmo. Mordidos o cortados: traición.
Es posible que tenga que enfrentarse a una seria enfermedad si no cuida su salud. Motivos de inquietud. Diversas empresas debidas a su iniciativa no marchan conforme a sus esperanzas. Usted busca soluciones intermedias para satisfacer las exigencias exteriores.
El labrador que se ve en el sueño simboliza un hombre que hace buenas acciones. Sembrar y cosechar es signo de mucho bien y fertilidad. También es el camino de los justos y de los Virtuosos. Verlo: presagio favorable de circunstancias felices ue modificarán positivamente su futuro. Mal vestido: decepción, fracaso, se avecinan preocupaciones.
Labrar la tierra en el sueño es casamiento, quien sueña labrar la tierra cuyo dueño conoce, se desposará con mujer de ese propietario. La labranza es signo de cultura, trato con gente muy versada en las ciencias, estudiosa y sabia. Promesas de éxito. Esperanza de ganancias debidas a su coraje y a su tenacidad. Las decepciones, los trastornos, los fracasos, serán definitivamente borrados por nuevas perspectivas para el futuro.
Ser lacayo: dependencia y servilismo. Indiferencia y menospreciode su entorno. Ver a un lacayo: ciertas relaciones le harán manifestaciones benévolas, cuya neutralidad aparente defraudará su confianza.
Debería escuchar el consejo de sus amigos más próximos: le quieren bien y saben de qué están hablando. Oír ladrar a un perro: peligro cercano. Lo rodean personas malignas. Deberá desconfiar de las trampas que se le tenderán, los problemas que se le presentarán, y los rumores que se propagarán, cuyo efecto será perjudicial. Si usted logra acallarlo: los obstáculos serán superados mediante las iniciativas con las que usted se impondrá.
Negocios inestables y discusiones entre enamorados. Hacer ladrillos alude a su fracaso en el intento de hacer una fortuna. El ladrillo en el sueño es un hombre de as majestuoso, pero mentiroso y falto de fe y de seriedad. El ladrillo simboliza la vida sedentaria y urbana, que si bien nos aporta seguridad, también nos limita, ya que el ladrillo es la regla, la uniformidad. Por ello, soñar con ladrillos puede indicar el deseo de integrarnos, de afincarnos y pasar desapercibidos, también en algunos casos puede limitarse a indicar que el soñador se halla relacionado con el mundo de la construcción o que desea cons¬truirse su propia casa. Verlos a granel: presagio favorable: nuevos planes le asegurarán condiciones de vida conforme a sus exigencias. De una pared: solidez de sus proyectos. Realización de sus deseos. Adquisición de bienes que harán que su situación financiera experimente una progresiva mejora. Desaparición de los problemas.
Tendrá que enfrentarse a enemigos poderosos. Si están robando en su casa, su posición en la comunidad será cuestionada, pero saldrá adelante. En sueños, los ladrones reflejan nuestro temor a perder algo: posición, dinero, empleo, etc., o a que nos lo quiten, o simplemente limitarse a reflejar el hecho de que somos unos miedosos. Si el ladrón lo somos nosotros puede revelar nuestro temor a estar usurpando los derechos de otra persona. Por último, muchas veces es un sueño que se produce cuando nos despierta algún ruido anormal, y en tal caso carece de significado.

