Abecedario







Falsa alarma sobre la enfermedad de alguien; está menos enferma de lo que parece. Enfermedad, si la jeringa está rota.


Ayuda y socorro en la resolución de asuntos delicados y penosos. Esperanza de una próxima modificación favorable de las circunstancias afligentes de las que ha sido víctima.


Algunas noticias o hechos permanecerán extraños a su comprensión y no tendrán particular consecuencia sobre el desarrollo de sus negocios.


Los que sueñan orar en los Santos Lugares heredan fortuna y se vuelven piadosos y buenos. Vaticina también peregrinaje hacia Tierra Santa. Salir de Jerusalém, en el sueño, es signo de viaje o pérdida de herencia, siempre que la tuviera en su poder. Encender una lámpara en un templo de Jerusalém, se interpreta por una promesa incumplida y que urge cumplir u voto; también se traduce que perderá un hijo.


Secretos, confidencias inconfesables, acciones discretas pero eficaces.


La persona que ve a Jesús El Cristo tendrá la felicidad de ser Justa, bendecida, que gozará de todo bienestar; es amante de los viajes en bien de los hombres; un ser virtuoso, probo, exento de vicios, infalible y que durante ese año no le pasará nada malo, y si pidiera algo le será concedido. No temerá a sus enemigos y dirá siempre la verdad. Ver a Jesús en el sueño, en una iglesia o en una ciudad o mezquita, es signo de salvación para los que se hallan en apuros y desgracias y anuncio de gran felicidad para los que están bien; mas si se lo ve acompañado de su Madre, será el mayor de los milagros que aparecerá en ese lugar para el bien de todos. Para el gobernante, el sacerdote, el intelectual y el médico, soñar con Jesús El Cristo (la salutación de Dios sobre El!) es la Gracia divina mayor que pueden obtener. Para el enfermo es su curación; para el temeroso, seguridad; para la mujer en cinta: nacimiento de un hijo varón. La aparición del Divino Maestro se traduce por portentos que aparecerán en la comarca, justicia, bonanza, discusiones acaloradas, imputaciones falsas, motivos de disidencias.


Recibirá un regalo de procedencia inesperada. Verlo: recibirá noticias, buenas o tristes, según la fisonomía del personaje, su vestimenta, el contexto del sueño. Serlo: logrará modificar sus condiciones de vida. Mejora en sus negocios. Éxito en sus proyectos. Caerse del caballo: mala suerte, dificultades en sus empresas, pérdidas financieras, fracaso.


Se interpreta por una mujer bella y leal con su marido. También indica: futilidades, pérdida de dinero, una persona que espía recatadamente las noticias. Trate de estar más cerca de la realidad y sea menos arisco con sus relaciones. No desdeñe a personas que podrían aportarle eficacia y competencia, aunque su situación sea diferente de la que usted busca.


Ver a Job en el sueño es una desgracia en cierne, pérdida de los deudos, de parientes, de los miembros de la familia y la fortuna, pero todo esto con espíritu de resignación. Puede que el soñador esté en aprieto al soñar con Job, por causa de un juramento que ha prestado y para ello necesita la consulta de un letrado o faquíh. Mas si el que sueña está enfermo, se curará; como asimismo serán cumplidos sus deseos. Vestirse el ropaje de Job es contaminarse de las enfermedades, caer en desgracia, alejarse de los seres queridos, pero que al final no pasa más que de una dura prueba, por cuanto tendrá su justa recompensa. La mujer que ha soñado con la esposa de Job, perderá su riqueza y sufrirá miseria; mas al final recuperará todo. Si es un hombre enfermo, morirá, pero tendrá clemencia de Dios, Porque la mujer de Job se llamaba Clemencia.


Verse jockey: sus empresas dependerán menos de sus esfuerzos que de la suerte. No obstante, no confíe sus decisiones al azar.