Abecedario







En el sueño la haba es contrariedad no está en su estación; es riqueza, alegría y fertilidad cuando seca; mas si es fresca significa bienes, trajes y pureza. A veces anuncia malestar físico o cambio de parecer. Las habas son la primera ofrenda primaveral que nos hace la tierra, y por su estructuro simbolizan el embrión de los niños varones que han de nacer. Por ello, soñar con habas es el mejor presagio que pueden recibir quienes anhelan tener un hijo, pues les garantiza su próxima llegada. Graves querellas, discusiones, disputas; apremios de dinero; riesgo de enfermedad si las habas no están en buen estado.


Cuando soñamos con uno habitación lo importante es el ambiente que se respira, pues si es agradable y acogedor simboliza la aspiración y el anhelo al bienestar y la serenidad, y si la habitación es un dormitorio, el buen entendimiento familiar y con la pareja. Pero si el ambiente es desagradable y opresivo refleja los temores y frustraciones de un pasado desgraciado, muchas veces sembrado de angustias y miserias. Si además se añade la presencia de humedades o goteras todo ello será debido a la falta de cariño o a la presencia de emociones incontroladas en el hogar infantil, con lo que se añade el temor de volver a ser desgraciado en el futuro. Una habitación carente de puertas y ventanas es un símbolo de incomunicación, de temor y de falta de voluntad. No importa si durante el sueño se abren puertas y ventanas, o si las paredes desaparecen y nos sentimos libres y felices; en este caso se trata de una promesa lejana, del deseo de liberarnos de temores e inhibiciones pero este deseo sólo se realizará cuando lleguemos a poseer suficiente fuerza de voluntad.


Oírlas: disputas familiares, peleas, maledicencia, calumnias, traición.


Disfrutará durante su vida y tendrá comodidades cuando sea mayor. Oír hablar, en el sueño, en varios idiomas, es signo de poderío y de grandeza. Oír hablar a un camello o a una bestia, el que así ha soñado tendrá contrariedad, disputas, peligros, pérdidas de fortuna. Oír hablar a un perro o a un halcón decir: “He visto tal o cual visión”, es señal de fortuna y alegría. Oír hablar a las siempre un buen vaticinio. Oír hablar a una serpiente, y más si la encontró el soñador en estado pacífico y apacible: mucho bien, beneficio que se recibirá de un enemigo. Quien oyó hablar a una bestia. en el sueño, morirá. Oír hablar a un árbol: buen presagio. Las palabras de los niños, sea como fuera la forma que dijeron, entrañan verdades. Las voces de las cosas inanimadas son signos de paz y buenos consejos. Las palabra de los muertos se traducen por disturbios de las aves de rapiña son disgustos y malestar que vendrán de los dos. Otros aseguran que el lenguaje del animal, en el sueño, vaticina obediencia, deseos de vivir en compañía de los amigos y de los hombres de bien y de superarse. Lo que se oye venir de un muro es un aviso de que alguien se ausentará; asimismo es signo de predisposición hacia las cosas históricas. El lenguaje de las plantas es riña, como también mejoría en el vivir diario. Las palabras de un enemigo vaticinan la proximidad de una paz, o la realización de todo cuanto se oyó y vio. Oír a alguien ordenar, mandar o anunciar; en la vigilia es la materialización de las palabras oídas y dichas al pie de la letra y sin necesidad de interpretación. Oír a Dios es un privilegio extraordinario. Cuando en sueños nos oímos hablar en un idioma extranjero se trata de un típico sueño de entrenamiento, cuya misión es la de animarnos a estudiar o ampliar nuestro conocimiento de idiomas en la vida real. Pero si en sueños oímos hablar sin entender lo que dicen, o somos nosotros quienes hablamos también ininteligiblemente el sueño refleja el temor a calumnias y habladurías. Todas las conversaciones oídas en el sueño revelarán de forma clara, o a través de una deducción apropiada, mensajes que sería mejor tener en cuenta al encarar acontecimientos futuros. Por la entonación de la voz y el comportamiento de la persona, se podrá deducir la premonición. Una voz dulce, gentil, amable: ayuda y apoyo. Comprensión. Actitud favorable a sus argumentaciones. Evolución positiva de sus negocios. Realización de sus aspiraciones. Una voz fuerte, hostil o inquieta: le indicará circunstancias desfavorables durante las cuales encontrará la oposición de terceros. Litigios graves. Deberá prever la intervención de extraños. Hablar con dificultad, no poder hablar: un ambiente afectivo o social que le es hostil lo volverá impotente ante los ataques cuyos efectos va a sufrir.


Será burlado y humillado. Circularán habladurías sobre su modo de vivir.


Las circunstancias le son adversas. Será indispensable que tome disposiciones eficaces, aunque de breve duración, para poder salir del mal paso.


Verlos en un campo: logros y éxito, ganancias financieras interesantes, alegría y felicidad en el hogar.


Tendrá que luchar por todo lo que consiga. En una mujer, el sueño indica que tendrá un marido bueno y considerado, pero no rico. Un hacha rota anuncia enfermedad y pérdidas monetarias. Es símbolo de un hombre fuerte, valiente, que corta las disputas de raíz, invencible. Si quisiéramos resumir en unas pocas palabras la acción del hacha podríamos decir: golpea y corta rápida como el rayo, con ruido y a veces echando chispas. Es bajo este concepto que el hacha ha sido asimilada al rayo de Júpiter y convertida en símbolo de poder y fuerza. Y esto es lo que significa en nuestros sueños la presencia de un hacha: el poder, la fuerza y la autoridad, pero no para guerrear (que con los siglos ya ha perdido esta atribución), sino para cortar por lo sano cualquier problema, cualquier obstáculo, y ello con autoridad, de una manera directa, contundente, con nobleza y justicia, pero sin rodeos ni vacilaciones. Verla y ser amenazado con ella: próximo peligro, desgracia, sucesos repentinos contrariarán sus proyectos; enemistad, cobardía, cólera. Sus adversarios llevarán la ventaja en el conflicto y se le impondrán. Disputas violentas, pruebas dolorosas, maledicencia, celos. Usarla para cortar leña: seguridad de bienestar y comodidad gracias al empeño, la voluntad, el coraje. Éxito en sus empresas, suerte.


Buen augurio, predice alegría y felicidad. Las hadas simbolizan los poderes paranormales del espíritu y las prodigiosas capacidades de la imaginación; son capaces de operar las más prodigiosas transformaciones y en un instante colman o destruyen los más ambiciosos y extraordinarios deseos. En una palabra, simbolizan la capacidad humana de imaginar realizados aquellos proyectos imposibles de realizar en la vida real. Por ello, soñar con las hadas es una forma de compensar las aspiraciones frustradas, de dejar salir por unos instantes al niño que todos llevamos dentro, y hacer así más llevadera la opresora materialidad de la vida real. Según los tratados onirománticos tradicionales, este sueño promete la realización de un deseo que se creía irrealizable. Según el aspecto del hada que usted vea en sueños, se concentrarán grandes esperanzas o sufrirá crueles preocupaciones.


Será estafado por personas intrigantes si no tiene cuidado. Ver uno muerto o matarlo, indica que vencerá a sus enemigos. Se interpreta por un hijo varón, un gobernante majestuoso, noble y severo en sus tratos. Cuando el halcón persigue a alguien en el sueño, se traduce por disgustos de un superior, o jefe de mucha jerarquía. Predice al mismo tiempo un hombre cruel y poderoso. Cazar un halcón dócil y adiestrado para la caza significa buena ganancia, poder dictatorial. Puede traducirse por prisión y cadenas y hasta muerte. El halcón adiestrado en el sueño es un gobernante o un personaje magnánimo. Si se ve a uno de estos personajes llamar a un halcón, tendrá ejércitos aguerridos o amigos leales. Esta ave de cacería se traduce por un hombre de alta jerarquía social, que goza de buena reputación y de honores. Quien en el sueño recibe un halcón tendrá un hijo varón o una posición envidiable. Si se le escapa, será una grave pérdida de fortuna; mas si se queda en la mano la pierna del ave o una de sus plumas, es señal de que no perderán todos sus bienes. Matar a un halcón en el sueño es la muerte de un rey, un príncipe. o un gobernante muy célebre, ministro, etc. Comer la carne de un halcón es dinero que se recibe del gobierno. Tener un halcón posado sobre la mano es exaltación al gobierno o una alta posición. Matar a un halcón dentro de su casa es aprisionar a un ladrón. Ver un halcón entrar en un lugar es señal de que será atacado por los ladrones, porque el halcón significa hombres asaltantes y salteadores, muerte repentina, prisión, cadenas, sustento frugal. En otros aspectos se traduce por: victoria, poder, honores, logro de propósitos, adorno, hijos, servidumbres, fortuna, muebles finos, buena salud, alegría, viajes. La muerte del halcón en el sueño vaticina la de un tirano. El halcón es un símbolo ascensional en todos los planos de la existencia: físico, intelectual, moral y espiritual. Indica una victoria, una superioridad que ya se está realizando o no tardará en hacerse realidad. A veces soñamos al halcón despedazando una liebre, y dado que la liebre es un símbolo de lascivia, este sueño anuncia la victoria sobre los deseos concupiscentes, con el consiguiente desgarro que ello conlleva. Otras veces lo soñamos volando, en cuyo caso simboliza una idea, un proyecto de altos vuelos que puede transformar nuestra vida. En este sueño es muy importante ver en qué dirección vuela el halcón, pues si lo hace de izquierda a derecha indica que esta idea, este proyecto, son positivos y se realizarán en el futuro: mientras que si vuela de derecha a izquierda, su carácter es negativo y puede significar una notable regresión en nuestra situación, incluso el final de una posición elevada. Pero en personas de aspiraciones espirituales también es frecuente soñar al halcón encapuchado, en cuyo caso simboliza al alma encadenada, al ardor espiritual ansiando recibir la luz de la iluminación. En sueños, tanto el gavilán como el halcón simbolizan indistintamente todo esto, y la única diferencia entre ambos es que el halcón simboliza el triunfo del principio masculino, mientras que el gavilán, cuya hembra es mas fuerte y hábil que el macho, simboliza el predominio de lo femenino y, con ello, a aquellas parejas en las cuales domina la mujer. Capturarlo: alegría y provecho. No lograr atraparlo: una ocasión perdida en la conducción de sus negocios; pérdidas. Verlo volar: próximas noticias relacionadas con su profesión o sus finanzas.