Abecedario







De un ave de presa: serías amenazas para la continuidad de sus negocios que se verán comprometidos si se perciben heridas.


Llena de agua: placeres simples, alegrías despojadas de todo exceso. De vino: felicidad y satisfacción. Vacía: inquietudes que anuncian privaciones desagradables. Rajada: mala suerte y pesares.


Existen malas intenciones hacia usted que presagian dificultades graves, si en el sueño resulta herido.


Relaciones particularmente difíciles y chocantes con algunas personas de su entorno. Una situación conflictiva podría prolongarse y provocar ruptura definitiva.


Problemas de relación; algunas de las personas que lo rodean lo van a traicionar y lo colocarán en una situación delicada. Desilusiones, temores e incertidumbre.


Si lo inhala, tendrá problemas a causa de su propia negligencia. Si lo extingue, es probable que sea usted mismo quien destruya su felicidad. Soñar que nos iluminamos o cocinamos con gas es signo de que todo irá bien: pero si el gas está apagado es que no lograremos realizar nuestros proyectos por falta de previsión y preparación. Si existe un escape o se produce una explosión es una advertencia para que revisemos cuidadosamente nuestros planes pues nos amenaza un desastre por poco que nos descuidemos. Usado en condiciones normales: comodidad en el hogar, bienestar familiar, desahogo financiero. Usado con problemas de funcionamiento: decepciones y contrariedades, malas relaciones, los errores de apreciación o de juicio tendrán consecuencias sobre sus asuntos. Un escape de gas o la posibilidad de una explosión: sus decisiones desencadenarán una reacción brusca y violenta de sus adversarios; malas intenciones, cólera, litigio.


Obtendrá un éxito inesperado de fuentes insospechadas.


De dinero los apremios imprevistos, las contrariedades diversas, lo harán caer en manos de personas hostiles a sus intereses.


Cuídese del engaño. Tendrá muchos pequeños problemas que le molestarán y le disgustarán.


Es un mal augurio qué no consiga echarlo. Que el gato le ataque significa que usted tiene enemigos que intentarán destruirle. Se interpreta por inconstancia del hombre con la esposa, poco cariño con los hijos, riñas, robo, adulterio, ingratitud, espiar, murmuración y guiños con los ojos. Puede también traducirse por un hijo adúltero o un expósito. A la vez anuncia un hombre afectivo, adulón, que atrae con palabras engañosas la simpatía de los otros. Verlo en el sueño es asimismo un engaño en el amor, excesos vergonzosos, actos bajos. El gato siempre es considerado como un símbolo de la mujer (o de lo femenino), tanto en lo bueno como en lo malo, pero casi siempre bajo un aspecto sensual e instintivo, por lo cual es un sueño frecuente en los casos de fetichismo, en los cuales el temor a ser arañado revela el temor a que su perversión llegue a ser conocida. Pero cuando no es así, soñar que un gato nos hace sus arrumacos significo que una mujer utilizará todas sus mañas seductoras para conseguir de nosotros cuanto pueda pero si en el sueño hacemos huir al gato es que no logrará sus egoístas deseos. Dar de comer al gato augura problemas y rivalidades amorosas. Si nos araña, infidelidad conyugal o peleas entre amantes. El solo hecho de ver a un gato o de oír sus maullidos en sueños presagia traiciones y engaños, si el gato es blanco el traidor será un falso amigo, pero, si es negro, es perfidia de mujer, celos y toda clase de problemas amorosos, acompañados además por la mala suerte. Animal que representa la perfidia, la astucia, la traición de los suyos y de sus relaciones. Penas afectivas, decepción conyugal. Acariciar a un gato, jugar con él: disputas. Una persona de su entorno prepara malas acciones contra usted. Pelear con un gato: será víctima de un abuso de confianza; pérdida de dinero. Ser mordido o rasguñado: triste presagio puesto que tiene un adversario peligroso y sin escrúpulos. Infidelidad conyugal. Verlo furioso, rabioso: disputas violentas, crisis afectiva grave. Sus adversarios le resultarán nefastos. Riesgos de robo o abuso de confianza. Echarlo de su casa; engaños femeninos, perfidia, pérdida de dinero o de bienes por robo o abuso de confianza. Verlo encima de un mueble: comadreo, intrigas, rumores malévolos. Verlo arquear el lomo: hipocresía, falsedad con respecto a usted. Oírlo maullar: recibirá malas noticias, intenciones pérfidas hacia usted Atraparlo y matarlo: prevalecerá sobre sus detractores. Comer gato: decepción afectiva, pesares. Ver a una gata con sus cachorros: pérdida de una persona amada, desamparo afectivo.