



El sueño augura enfermedad y dificultades en los negocios. En sueños, el hecho cíe cabalgar representa simbólicamente la dualidad entre nuestra personalidad superior (el que cabalga) y los instintos y pasiones (la cabalgadura). Es por ello que en sueños la cabalgadura puede ser muy diversa, pues dependerá del instinto o pasión que represente; lo más frecuente es que se trate del caballo, que en estos casos representa a nuestra sexualidad. Lo que suceda en el sueño será una representación de lo que nos sucederé o de lo que desearíamos que nos sucediera en la vida real en relación con el sexo; así, galopar a rienda suelta equivale a dejar sueltos los sentidos, a la manifestación de fuertes deseos de sexualidad activa, y según que dominemos al caballo o éste se nos desboque, equivaldrá a sí somos capaces o no de dominar a nuestros propios sentidos y pasiones. Conocido este significado primario, todos los sueños en que cabalguemos sor de muy fácil interpretación, y sólo debemos dejar aparte aquellos que se tienen en la infancia, en que el significado sexual debe ser sustituido por el de acción y aventura. También debemos tener presente que aquellos otros sueños en los que observamos la acción, o en los que montamos pasivamente a caballo no son sueños de CABALGADURA, sino de CABALLO.
Con caballos: Desahogo en el hogar, comodidad familiar, placer de reunirse y recibir a los amigos Vacía, ruinosa: Pobreza y soledad. Soñar unas caballerizas con hermosos caballos presagia riquezas, mientras que sí las vemos vacías, son próximas penurias. Si soñamos que nos hallamos dentro de las mismas, la riqueza prometida será estable y duradera.
Proyectos magníficos sin esperanza de realización; Decepción amarga y costosa, miseria.
Ver a un caballo con los cabestros: Evolución lenta y progresiva de su situación; suceso tardío y moderado. Verlo encabritarse ante el cabestro: Obstáculos para sus proyectos, escaso éxito. Ver rechazar el cabestro, escaparse: Fracaso de sus empresas. Montar un caballo dócil, vivo, obediente: Evolución ventajosa de su situación, proyectos realizados, promesa de ganancias, suerte y éxito. El dominio del caballo durante su carrera, la facilidad para saltar los obstáculos, su resistencia al esfuerzo, serán indicaciones valiosas para examinar el sueño. Montar un caballo reacio, huraño, al que no se puede dominar: Hostilidades de sus amistades, obstáculos numerosos, logros tardíos, éxito difícil No lograr cabalgarlo, verlo escaparse: Mala suerte y desgracia. Bajar del caballo, verlo agotado: Período de espera, de proyectos retrasados, de obstáculos imprevistos. Caerse del caballo: Desamparo desgracia, fracaso en sus empresas, apremios o pérdidas financieras, enfermedad grave. Enganchar su caballo: * A una simple Berlina: Vida de trabajos y sacrificios, al abrigo de necesidades. A una carroza: Honores y distinciones, vida desahogada y confortable Dejar a su caballo en libertad: Usted prefiere una actividad independiente a la vida social Prepararle los arneses: Nuevos proyectos lo ocupan NOTA: El valor de las predicciones será acentuado por el color del caballo, así, un color claro favorecerá, las predicciones positivas, disminuyendo la intensidad de las predicciones negativas. Un color oscuro actúa a la inversa. Se incrementará su fortuna y satisfará sus deseos si monta un caballo sano y hermoso. Verlos indica éxito y un alto nivel de vida, así como una gran pasión. El caballo onírico es la propia fortaleza moral del soñador, su defensa, su buena amistad y el ataque que hace a sus instintos indomables; esto sucede cuando entre el soñador y el caballo hay unidad harmónica, es decir: entre los instintos inferiores y el YO Superior. Es pues el caballo una criatura psíquica en el mundo animal. El que sueña poseer caballos, el intérprete debe tomarlo por hombre que tiene inmensa fortuna, mucha suerte y vive seguro y sin temor de los ataques de los enemigos. Montar un potro en el sueño vaticina el nacimiento de un hijo varón. Montar un caballo es signo de defensa de un enemigo. Cuando un buen jinete monta una yegua en el sueño puede esperar fortuna, buena reputación, posición social y amistad con un hombre magnánimo y todo un caballero. La yegua representa una casa hermosa y ordenada. Un caballo parduzco significa derrota del enemigo; el verde oscuro es pena; el colorado con patas albas es ciencia y fe. Montar un caballo bayo: un caballero muy afecto a la bebida. La yegua de color oscuro se traduce por una mujer piadosa, rica, que goza de buen nombre; la abigarrada de blanco y negro señala también una mujer de extraordinaria belleza: la yegua rubia es una mujer inquieta y sensual; la pardusca es una mujer religiosa. Montando una yegua sin freno ni montura, anuncia un error grave que el soñador cometerá en la vigilia. Ver una caballada provista de su montura, pero sin jinetes, indica que mujeres asistirán a una beda o a un entierro. Poseer un rebaño de caballos en el sueño y cuidarlo es señal de prestigio entre gente de buenas posiciones sociales. La yegua simboliza también lujo, un comerciante o un dependiente; es a la vez un socio. Ver una yegua morir en una casa presagia la propia muerte de su dueño. Pasear a caballo de andar elegante y de aspecto majestuoso, anuncia honores y buena fama, poder y magnanimidad, y que hasta el jinete no llegará la acción del enemigo; mas si ese caballo es bayo oscuro significa que su jinete gusta de la vida alegre y fastuosa, como también de la guerra; en cambio si el caballo es rubio se interpreta por una enfermedad. Ben Sirin detestaba el caballo colorado, porque era, para él, el signo de la guerra. La opinión de este místico árabe nos merece mucha fe por haber sido el intérprete más célebre que tuvo el Oriente. El sudor del caballo se traduce por un trabajo forzado o el castigo por una falta. Ver a un jinete se traduce por un hijo varón; verlo desde lejos:noticia grata, nombradía y honores. Desmontarse de una yegua es la pérdida de un alto cargo; la yegua representa a la mujer noble; la briosa es señal de un hombre alocado; la repropia es un ser lelo y lerdo. La melena blanca de la yegua indica la nobleza de un pueblo; la torpeza de una yegua y su impasividad es la derrota de un gobierno y su falta de recurso. La cola abundante en pelo de un caballo significa hijos o prole abundante. La cola cortada de un caballo es la muerte del que la vio. El acometimiento de un caballo es triunfo; su salto es el rápido logro de los propósitos. Conducir por la rienda un caballo se interpreta por un servicio que se presta a un magnate. Montar un caballo alado es el símbolo mayor del poder sobre los demás. La mordedura de un caballo se traduce por dirigir el mando de un ejército. Comer la carne de caballos es obtener buena reputación entre los vecinos. Exhibir caballos es distraerse de un deber religioso por cuestiones mundanas. Verse sobre un caballo, armado de lanza y acometiendo a la gente, es exigir torpemente el pago de impuestos; más si lleva sus armas completas es señal de invulnerabilidad. Ahogarse un caballo es la muerte de su dueño. Vender un caballo es cambiar de suerte por su propia voluntad. Sacrificar un caballo, mas no para utilizar su carne, es viciar su propia vida. Cuando un caballo desconocido entre, en el sueño, en un sitio cuyo dueño se ignora, anuncia la llegada de un personaje a esa comarca. El caballo castrado se interpreta por un criado; una yegua sin rienda es una mujer ramera. Los caballos de la mensajería o del correo anuncian un mal presagio para el que los utiliza. Puede que la debilidad del caballo en el sueño signifique pérdida de una posición o el buen nombre. El que ve a jinetes correr entre los barrios y los campos, es señal de lluvia torrencial. Andar a la grupa con una persona conocida significa que mediante esta persona se logrará lo que se desee de menesteres materiales; pero si la persona es desconocida, ella será enemigo. Verse pisoteado por un caballo es perder su jerarquía, su posición, y vivirá expuesto a la crítica general. Aún cuando los sueños en los que aparecen caballos van disminuyendo paulatinamente a medida que el simbolismo del caballo se va trasladando a otras cosas, debido a su desaparición de la vida diaria, en sueños todavía posee innumerables significados. Veamos, algunos de loa más corrientes: Si un enfermo sueña que galopa en un caballo a través de bosques, presagia la agravación de su enfermedad; pero si galopa por una ciudad, pronto se curará. Montar a caballo es indicio de éxito y prosperidad, del mismo modo que caer del mismo durante el sueño implica pérdidas y fracaso. Si el caballo está ensillado pero no lo monta nadie, augura reunión de mujeres para festejar una boda o velar un muerto; vender el caballo amenaza pérdida de bienes; venderlo, pérdida de amistades; castigarlo, falsas acusaciones; verlo herrar, que debemos prepararnos para un viaje; darle pienso, riqueza; si tiene la cola muy larga, es que podemos contar con los amigos... En cuanto al color del caballo: blanco augura buenas noticias, alegría y fortuna; negro, problemas e inquietudes; bayo, elevación y dignidades; alazán, dificultades; gris, obstáculos.
Verla: dificultad para meterializar sus aspiraciones. Los resultados obtenidos en sus gestiones son decepcionantes y le preocupan. Búsqueda de consuelo y apoyo. Refugiarse en ella: Recibirá ayuda y apoyo. Será necesaria la calma antes de afrontar los problemas. El estado de la cabaña, su aspecto, serán elementos interesantes para poder apreciar el valor del sueño Ver en sueños una rústica cabaña nos predice un período de tranquilo trabajo, de vida contemplativa y serena. Si nos vemos viviendo en ella, y todavía más si nos acompañan niños, significa felicidad humilde pero duradera. Si este sueño se tiene en la adolescencia puede indicar el peligro de negarse a aceptar las responsabilidades que deparara la vicia adulta, prefiriendo vegetar bajo la tutela paterna.
Necesidad de distracción y reposo: Pueden también ser indicación de un período de gastos excesivos y de placeres malsanos, perjudisiales para sus intereses.
Tenerlo cuidados, bien peinados: Usted es estimado, apreciado. Consideración favorable de los demás éxito en sus gestiones. Sucios, descuidados, mal peinados: Preocupaciones. Será acusado, humillado; disputas, engaños. Cortarlos: Discordias, litigios familiares, separación afectiva. Afeitarlos: Tristeza, angustia, desilusión, humillación, graves problemas de salud. Ser calvo: Preocupaciones familiares, pérdidas financieras, discusiones, desgracias. Los cabellos descoloridos le indicarán sentimientos desprovistos de franquezay sinceridad hacia usted. En el sueño los cabellos significan dinero y vida larga. Verse con una cabellera larga presagia longevidad. Unir los cabellos de uno con los de otro predice aumento de riqueza para el adinerado, y crédito comercial fructífero; mas para el pobre presagia deudas a pagar. Verse con el pelo lacio o crespo: buen augurio. Volverse lacios los cabellos crespos: descenso de categoría. Los cabellos largos en la mujer señalan buen presagio. Ver que sus cabellos crecen, sean de la cabeza o de la barba, trenzándolos, indican deudas. Afeitarse los bigotes: pago de deudas, alegría. Afeitarse la cabeza en época de cumplirse una promesa, es sosiego y tranquilidad. Arrancarse el cabello: pago de deudas por vía de apremio. Los cabellos largos se interpretan, para el soldado, sus armas; en cambio para el afligido es su mayor pesadumbre, y para el que está contento es su mayor alegría. El cabello negro y largo de la mujer indica el amor constante de su marido y la buena situación económica del mismo. Cuando la mujer sueña que su cabeza está descubierta y el cabello suelto, predice la ausencia de su marido; mas si no tuviera marido, indica que no se casará más. Verse que el cabello se le ha caído en la parte de atrás de la cabeza: humillación y vejamen. Soñar con piojos en los cabellos de la cabeza: mucha prole, Soñar con los cabellos más largos que de costumbre, mostrándose el soñador conforme y muy a gusto, anuncia riqueza, pago de deudas, vida holgada; mas si no fue de su gusto el estado de cabello que vio en el sueño presagiará disgustos, penas y deudas. Soñar que alguien le arrancaba los cabellos de la cabeza: pérdida de dinero; si es una mujer: disgusto con el marido. Si una mujer sueña que le cortan el cabello, es signo de infidelidad del marido. Untar el cabello con perfume: bienestar; despiojarse la cabeza: descubrimiento de faltas. Peinarse y ver caer piojos se interpreta por faltas descubiertas, derroche de la fortuna y la herencia. El pelo en pecho es signo de valentía, saber, elocuencia, cultura vasta e inteligencia; mas si el pelo aparece en forma desusada predice lo contrario. Trenzar el cabello: buen presagio para las mujeres, no así para los hombres En el simbolismo de los sueños, el pelo es una manifestación de energía y de fuerza. De fuerza superior, controlada por la voluntad y el conocimiento cuando se trata del cabello, y de fuerza inferior, primitiva e instintiva, cuando se trata del vello que cubre el resto del cuerpo. Por ello, los sueños en que nos vernos con un cabello largo y sedoso son sueños benéficos, que indican buenas capacidades para lograr éxito y dinero, mientras que la escasez de cabello, que nos corten el cabello, o que se nos caiga, augura enfermedades, pérdidas y desgracias, proporcionales a la cantidad de cabello que perdamos en dichas circunstancias. Si el pelo cae o nos es cortado por completo, la ruina puede ser total, perdiendo incluso la reputación. Muy distinto es el caso en que el cabello nos lo cortemos o nos lo hagamos cortar voluntariamente, ya sea total o parcialmente, pues es un indicio de elevación espiritual, de renuncia y sacrificio. La calvicie es algo aparte, pues soñarnos calvos cuando todavía gozamos de buena cabellera, si bien presagia pérdida de amistades, no va acompañada por ningún otro de los males anteriores. También el aspecto y color del pelo es importante, pues los cabellos muy rizados (siempre y cuando no los tengamos así en la vida real, y lo mismo puede decirse de las demás contingencias, pues soñarnos tal y como somos en la realidad carece de valor predictivo) hacen temer dificultades y dolores; encrespados y desordenados presagian malversación o pérdida de bienes; muy cuidados y perfumados indican superficialidad, que se cuenta demasiado con lo belleza física. En cuanto a su color, los cabellos negros o muy oscuros indican gran capacidad de amar y voluptuosidad; rubios, más que amor anuncian amistad; castaños, sinceridad en el amor; rojizos, celos; y blancos, dignidad y sabiduría. No debe confundirse el cabello blanco con la salida de cabellos blancos (que indica preocupaciones), pues en este caso lo más significativo es si soñamos que nos los arrancamos, lo que presagia discusiones y peleas familiares.
De dimensión mayor de lo normal: Suerte y éxito. indica condiciones de vida acorde con sus esperanzas. Sus ambiciones se verán colmadas. De dimensión anormalmente reducida: Fracaso. Su situación se va a deteriorar y lo alejará de cualquier vínculo afectivo o amistoso. Herida, cortada: Desgracias. Ruinas y miseria. Calavera: odio y venganza. Peligro. La cabeza representa la más alta jerarquía humana, la vida misma, el capital material y espiritual. De consiguiente ver la propia cabeza en tamaño mayor que la que se tiene, se interpreta por el padre y la madre, por honor y gloria. Una cabeza menor que la natural es pérdida de jerarquía. Verse con dos o tres cabezas es triunfo sobre los enemigos, riqueza si es pobre, hijos de buena conducta y gratos si es rico; más si es el soltero el que sueña es el camino hacia su matrimonio y el logro de sus altos anhelos. Andar cabizbajo en el sueño es vivir muchos años con humillación contrito y arrepentido; mas para el comerciante es señal de ganancias. Ver en el sueño una cabeza vuelta atrás, es dificultad en los viajes; pero si está en viaje, el deseo de volver sin mayor ambición de lucro. Agrandarse la cabeza de uno en el sueño predice que gobernará con tino su pueblo; verla achicada es signo de pobreza moral, mediocridad, idiotez, destitución, según la jerarquía del que sueña. La cabeza que se golpea en el sueño con piedra, es señal de castigo por haber faltado a, su oración vespertina. Cabeza dolorida y con llagas es signo de enfermedades. Verse uno con la cabeza metamorfoseada en algún animal se interpretará de este modo siguiente: En cabeza de león: gobierno y poder, en cabeza de perro, burro o caballo: fatiga y pesadumbre; en cabeza de elefante, tigre, lobo: trabajos extraordinarios que le rendirán utilidades, le darán poder y triunfo sobre los enemigos. Tomarse la cabeza con sus propias manos, es recibir dinero con no menos de mil dracmas (mil pesos argentinos). También significa hacerse la paz con un deudor moroso. Recoger la propia cabeza, caída al suelo, sin golpe alguno, es signo de perder su autoridad y su cargo; mas recogerla y colocarla en su propio sitio, es señal de que morirá en pos de una causa justa y noble. Una cabeza sobre la punta de una lanza o una cruz: es símbolo de un hombre magnánimo y Jefe superior Maestro. Y como la cabeza humana es el órgano más noble e importante en el cuerpo humano, es lógico deducir que sea el signo de Superioridad, o Jefatura Suprema, ya sea la Autoridad representada en los padres, el Maestro, el educador, el rey o el Jefe de Estado o de una repartición. Se traduce por el castillo del rey, casa de gobierno, la corona, la balanza, pesas y medidas, horno, baño público y todo lugar donde haya fragor, fuego, vapores y humo. El mundo entero está dentro de la cabeza humana. Perder en el sueño la cabeza es volverse fuera de sí, apesadumbrado y cargado de penas. Dialogar con su propia cabeza es obtener muchos beneficios. Ver cabezas cortadas y amontona da en un lugar determinado, es la reunión de jefes y jerarcas para deliberar en ese mismo lugar. Soñar que un rey o jefe de un Estado corta la cabeza del que sueña, es la mano de Dios que se personifica en los buenos gobernantes para curarlo de sus penas y ayudarlo en su vida agitada. Cabezas cortadas señalan dinero; verse en el sueño con una cabeza humana en las manos, es recibir en la vigilia valor por mil denarios, mil dracmas, o cien, según la categoría social del soñador. Decapita a un banquero o un prestamista usurero, vaticina la pérdida de su fortuna como castigo de su avaricia; también habla esta visión del retorno y el triunfo de los combatientes del bando del que sueña. Comer la cabeza de ovejas, vacas o cabras, presagia dinero y buena herencia. En sueños, la cabeza simboliza al alma, a la inteligencia; es por ello que los sueños en los que nos vemos con la cabeza cortada o separada del cuerpo son sueñas benéficos que auguran la curación a los enfermos, consuelo a los afligidos, libertad a los prisioneros, ayuda a los pobres y acrecentamiento de fortuna a los que ya la poseen. Y todo ello porque esta separación de cabeza y cuerpo presagia la separación del soñador de su actual situación, o lo que es lo mismo, la pérdida de una posición para ocupar otra de mejor También como en sueños Similares, vernos la cabeza más grande o que crece presagia suerte y aumento de bienes, y si es más pequeña o débil, pérdidas y desgracias. Si nos soñamos feos o repulsivos es preocupación por la opinión de los demás
Contradicciones sobre sus asuntos y su familia; perjuicios en sus negocios. Tendrá que ejercer gestiones molestas pero necesarias para conservar su patrimonio. Cortarlo o usarlo presgia un arreglo a su favor. Acometerá empresas difíciles que con el tiempo le reportarán una gran riqueza y felicidad. Si recibe uno, pronto tendrá malas noticias.
La modestia de sus relaciones o de sus realizaciones le será nefasta si usted persiste en orientar de ese modo su carrera.

