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Resultados de la busqueda boda

Ver u oler indica inmensos placeres y éxito en todo, sobre todo en el amor. Es posible que pronto se case felizmente. Las rosas marchitas denotan ausencia de amor. Anuncia una persona de buena alcurnia, un joven o el retorno de un ser querido ausente. Cosechar rosas es signo de muchos honores, estimación y jerarquía. Recoger una rosa blanca: besará la cara de una mujer virtuosa; mas si la rosa es roja será que esa mujer gusta del canto, del baile y de las reuniones festivas. Oler una rosa amarilla: el durmiente besará la cara de una mujer enferma. Ver muchas rosas: besos frecuentes y apasionados. Un botón de rosas sin abrirse es un feto. Rosa abierta: alegría, buen recuerdo. Otros intérpretes dijeron que la rosa es una mujer voluble, comercio frágil, bienestar transitorio. Para el soltero un ramo de rosas señala su pronto casamiento. Agua de rosas predice inteligencia, vida social, trato afable. El enfermo que vea debajo de su cama o a su alrededor pétalos de rosas, morirá después de cuarenta días. La rosa anuncia: una carta, la llegada de un viajero, buenas noticias. Cortar un rosedal —una planta de rosa— predice aflicción y penas. Otros dicen que la rosa blanca es dinero menudo; la rosa roja: oro y belleza, vida suntuosa y prueba convincente Pocas flores encierran tontos significados como la rosa, pues la plenitud de su corola simboliza la riqueza del alma, la constitución y distribución de sus pétalos, la suma perfección, y la delicadeza y variedad de sus colores, la infinitud de los sentimientos. Todo ello lo convierte en un símbolo de finalidad, de logro absoluto y de una perfección que en si misma entierra algo de sacrosanto, aún cuando sus espinas atestigüen cuan próximos se hallan el cielo y el calvario, el placer y el dolor. Simbolismos más precisos se derivan de su color y del número de sus pétalos; el número en un plano místico y esotérico, y el color en un terreno más puramente humano. Así, Las rosas blancas simbolizan pureza e inocencia, lo que en sueños tanto puede significar el sutil pesar por la inocencia perdida como la esperanza de un matrimonio feliz; la roja simboliza el amor apasionado; la azul, el amor imposible, inalcanzable; la rosa de oro, la realización absoluta. Por último, debemos mencionar que en muchachas jóvenes es frecuente soñar que contemplan y admiran las rosas, pero sin atreverse a cogerlas por temor a las espinas, lo que revela su instintivo temor a las relaciones sexuales. Símbolo de sentimientos puros y nobles, de ternura y amor, de alegría en el corazón, de la vida íntima; las rosas vistas en sueño serían un indicio favorable para su vida. Pimpollos de rosa: un nuevo y maravilloso amor. Cogerlas, ofrecerlas; augurio de noviazgo o de boda. Pincharse con las espinas: penas amorosas, disputas. Rosas marchitas: decepción, disputas, separación. Rosas blancas: pureza de sentimientos. Rosas rojas: pasión ardiente. Rosas amarillas: cielos. Rosas rosadas: ternura y amor.


Felicidad familiar, apoyo afectivo, alegría íntima. Augurio de boda, de unión próxima o de un acontecimiento feliz. Perderla o romperla: mal augurio, ruptura, separación, infidelidad. Una sortija que representa a una serpiente: usted será traicionado cruelmente. Encontrarla: reconciliación.


Insinceridad y engaño si lleva uno. Un velo bonito o uno de novia anuncian cambios acertados en el futuro. Si otros llevan velos, deberá cuidarse de falsos amigos. El velo onírico simboliza el marido; para la mujer es una protección contra las miradas de los malintencionados. Su amplitud es signo de bienestar del esposo; su calidad señala el grado de riqueza del marido. Asimismo predice hipocresía o encubrimiento. Si el velo es blanco simboliza la jerarquía del que sueña entre su gente y su honda fe religiosa; mas si es negro y en mal estado, indica que el marido es pobre e insolente. Quitarse una mujer su velo en el sueño es perder su pudor. Perderse el velo es divorcio. El velo sirve para una ocultación parcial de las cosas y a la vez implica una separación. Por ello en muchas religiones se usa el velo para simbolizar su separación de la vida profana; entre la vida externa y la vida interna, material la una y dedicada a la divinidad la otra. Por ello, el velo, al ocultar de tal modo que permite adivinar algo de lo que se oculta, muchas veces es una invitación al conocimiento, y ello tanto desde el punto de vista espiritual como material; cosa que las mujeres, especialmente si son algo coquetas, conocen mejor que nadie desde que el mundo es mundo. En los sueños se mantienen estos simbolismos, aún cuando suele predominar su parte más inferior, más material. Y a menos de hallarse muy evolucionado espiritualmente, quien se sueñe con el rostro velado es que no es sincero, que tiene algo que ocultar e intenta hacerlo aún cuando no lo consiga totalmente. A menos que el soñador sea una mujer y el contexto del sueño ya indique que se trata de un anuncio, ya sea de una boda o de un duelo. De color claro: alegrías y felicidad. Sus anhelos se verán cumplidos gracias a hechos inesperados. Sus esperanzas amorosas se verán coronadas por el éxito. Rasgado, manchado o sucio: penas pro ruptura o separación. Disputa. De color oscuro: malas noticias, enfermedad. Fallecimiento familiar.