Tempestad
Simbólicamente y como todo lo que cae del cielo la tempestad tiene un carácter celestial y se considera como una demostración de la cólera divina; en los sueños se interpreta como una manifestación de que el destino nos pone a prueba, lo que equivale o presagiar una época muy movida en nuestra vida, con la posibilidad de cambios importantes, ya sea en bien o en mal. Los fenómenos que acompañen a la tempestad soñada, NUBES, LLUVIA, GRANIZO, RAYOS, RELÁMPAGOS, ARCO IRIS, etc., ya estudiados, nos aclararán si el resultado final será positivo o negativo, y la dirección en la que se producirá el cambio. Verla a lo lejos: se avecinan circunstancias que trasformarán sus condiciones de vida. Numerosas y crueles penurias afectarán todas las esferas de sus intereses. Sacrificios y privaciones. Perjuicios financieros. Soledad afectiva. Desamparo moral. Cansancio. Enfermedad.
Hallarse en medio de la tempestad: mala suerte. Desgracia.




