Olas
Piensa dar un paso importante; si el agua es limpia, saldrá bien. Fracasará si el agua está sucia Las olas simbolizan el aspecto pasivo de la existencia, especialmente el lado emotivo de la misma. Por ello, soñar que nos dejamos mecer por las olas equivale a dejarnos llevar pasivamente por las circunstancias de la vida, sin graves problemas ni conflictos, pero sin poner nada de nuestra parte para modificar su curso.
Las olas arrebatadas por la tormenta simbolizan la irrupción impetuosa del inconsciente, de las pulsiones instintivas que pueden desmantelar el navío de la razón. Y, en sueños, este otro aspecto de las olas nos pone en guardia contra graves peligros, seguramente pasionales (amor, odio, venganza, celos…) que pueden hacer naufragar nuestra vida privada, profesional o social.
Pero si en sueños andamos sobre las olas como si marchásemos sobre tierra firme es un excelente sueño que manifiesta que nos sentimos capaces de hacer frente a cuantos problemas y obstáculos se opongan a nuestros deseos.
Ver olas majestuosas, amplias y hermosas: serenidad de espíritu. Situación estable. Alegría y felicidad.
Agitadas, espumosas, de aguas turbias: período de inestabilidad e incertidumbre. Diversas preocupaciones le harán revisar sus proyectos.
Ser llevado por las olas: en la medida en que usted permanezca lúcido y conserve el poder de decisión, dominará los acontecimientos; en caso contrario, debe temerse lo peor.




