Lámpara
Si la lámpara está encendida, alegría y muchos placeres. Una lámpara vacía u oscura indica depresión y tristeza. Para la mujer embarazada la lámpara es un hijo varón, para el enfermo: esposa. Si se apaga: su muerte. Componer y encender una lámpara: cura de un enfermo. Ver una lámpara encendida: revelación de cosas ocultas, bienestar, mejoría, volver el buen camino. Pedir luz para encender la lámpara: obtención altos conocimientos, jerarquía, anhelo de superación; apagarla piando: obstáculos en el camino de la verdad y luego triunfo, minar de día en el sueño con lámpara encendida: rectitud, fe, virtuosidad; hacerlo de noche: llegar al punto deseado, abrazar y entrar una orden mística, dedicación a las cuestiones religiosas. Tener manos una lámpara, un candil o una vela, etc., sin luz, revela destitución de altos cargos, pérdida en los negocios. La luz tenue débil de una lámpara o farol oníricos, predice pesadumbre, tristeza, perplejidad. En sueños, la luz de sol simboliza la vida y el conocimiento, y durante muchos siglos la lámpara ha representada la individualización de la luz, del sol, la vida y el conocimiento personal de cada uno de nosotros. Pero, actualmente, a la luz de la lámpara la consideramos una luz débil, insegura y vacilante, pasando a simbolizar en los sueños a todo aquello que es débil, incierto y vacilante, hipotético y de corta duración. Sólo cuando la lámpara es muy luminosa posee un significado positivo, que puede asimilarse; al de la VELA.




