Hablar
Disfrutará durante su vida y tendrá comodidades cuando sea mayor. Oír hablar, en el sueño, en varios idiomas, es signo de poderío y de grandeza. Oír hablar a un camello o a una bestia, el que así ha soñado tendrá contrariedad, disputas, peligros, pérdidas de fortuna. Oír hablar a un perro o a un halcón decir: “He visto tal o cual visión”, es señal de fortuna y alegría. Oír hablar a las siempre un buen vaticinio. Oír hablar a una serpiente, y más si la encontró el soñador en estado pacífico y apacible: mucho bien, beneficio que se recibirá de un enemigo. Quien oyó hablar a una bestia. en el sueño, morirá. Oír hablar a un árbol: buen presagio. Las palabras de los niños, sea como fuera la forma que dijeron, entrañan verdades. Las voces de las cosas inanimadas son signos de paz y buenos consejos. Las palabra de los muertos se traducen por disturbios de las aves de rapiña son disgustos y malestar que vendrán de los dos. Otros aseguran que el lenguaje del animal, en el sueño, vaticina obediencia, deseos de vivir en compañía de los amigos y de los hombres de bien y de superarse. Lo que se oye venir de un muro es un aviso de que alguien se ausentará; asimismo es signo de predisposición hacia las cosas históricas. El lenguaje de las plantas es riña, como también mejoría en el vivir diario. Las palabras de un enemigo vaticinan la proximidad de una paz, o la realización de todo cuanto se oyó y vio. Oír a alguien ordenar, mandar o anunciar; en la vigilia es la materialización de las palabras oídas y dichas al pie de la letra y sin necesidad de interpretación. Oír a Dios es un privilegio extraordinario.
Cuando en sueños nos oímos hablar en un idioma extranjero se trata de un típico sueño de entrenamiento, cuya misión es la de animarnos a estudiar o ampliar nuestro conocimiento de idiomas en la vida real.
Pero si en sueños oímos hablar sin entender lo que dicen, o somos nosotros quienes hablamos también ininteligiblemente el sueño refleja el temor a calumnias y habladurías.
Todas las conversaciones oídas en el sueño revelarán de forma clara, o a través de una deducción apropiada, mensajes que sería mejor tener en cuenta al encarar acontecimientos futuros. Por la entonación de la voz y el comportamiento de la persona, se podrá deducir la premonición.
Una voz dulce, gentil, amable: ayuda y apoyo. Comprensión. Actitud favorable a sus argumentaciones. Evolución positiva de sus negocios. Realización de sus aspiraciones.
Una voz fuerte, hostil o inquieta: le indicará circunstancias desfavorables durante las cuales encontrará la oposición de terceros. Litigios graves. Deberá prever la intervención de extraños.
Hablar con dificultad, no poder hablar: un ambiente afectivo o social que le es hostil lo volverá impotente ante los ataques cuyos efectos va a sufrir.




