Fortaleza
Si está confinado en una, quedará en una precaria situación por los manejos de sus enemigos. Si usted encierra a otros, vencerá a sus enemigos y tendrá mucho éxito con los miembros del sexo opuesto. Es el paso de un malestar a un bienestar general. Anuncia jerarquía. Entrar en una fortaleza es lograr fuerzas morales, convicción religiosa. Verla desde lejos: viaje feliz. Refugiarse en ella: triunfo moral y material. Conquistarla: casamiento con una doncella. La fortaleza que en el sueño se ve con sus murallas y sólida construcción, simboliza la virtud de decir siempre la verdad y señala las prendas morales del dueño de la fortaleza, sus moradores, y, al mismo tiempo, el enemigo de quien en ella se defiende. En otro sentido se interpretan las murallas de una fortaleza por los conocimientos adquiridos puestos al servicio del Bien y mediante los cuales se defiende de los ataques de la ignorancia y del fanatismo ciego.
Verse dentro de una fortaleza es signo de un gran poder moral y de fuerza espiritual; es la seguridad con que cuenta el que sueña de sus facultades superiores. Anuncia también exaltación a altas dignidades si es digno de ellas. Si es soltero se casará, si casado tendrá prole; asimismo señala riqueza, bienes raíces, o cambiará de conducta y se hará bueno y magnánimo.
Si la fortaleza está rodeada, en la vigilia, de agua y en el sueño se ve en un desierto, es signo del triunfo del enemigo; mas si el fuerte está en un campo llano y en el sueño se ve en una montaña, es derrota del enemigo. Construir en el sueño una fortaleza es resguardo moral y material; todo lo contrario pasará si se sueña con fortaleza destruida. Ver la fortaleza de lejos es un buen augurio.
Es el símbolo del refugio interior, del castillo del alma y, por extensión, de cuanto represente seguridad, protección y resolución de los problemas. Así pues, cuanto que vemos una fortaleza significa que pronto hallaremos la solución a un problema o trabajo pendiente. Si entramos en la fortaleza, que pronto adquiriremos seguridad en nosotros mismos y en nuestras posibilidades, con lo que nuestra vida realizará un cambio notable que nos permitirá alcanzar una posición sólida y desahogada. Ver una fortaleza: próximas soluciones a problemas importantes y delicados.
Sitiarla o penetrar en ella: obtendrá el apoyo indispensable para sus gestiones.
Estar seguro en su interior: usted resistirá los esfuerzos de sus enemigos; hospitalidad, discusiones, peleas, cólera e intenciones violentas hacia usted. Las argumentaciones le favorecerán para alcanzar conclusiones positivas.
Verla destruida o en llamas: fracaso de sus empresas, mala suerte, pérdidas financieras, desamparo moral.




