Caña
La caña se interpreta por gente ordinaria y palabras obscenas. Apoyarse sobre una caña indica pobreza, vida corta. Es asimismo el signo del hombre avaro, inmoral y desleal. La caña persa indica simulación, demandas judiciales, hipocresía, dinero mal habido, regalo de un jinete. La caña hueca con la cual se techa una casa, o se construye una pared, bóveda para un parral es signo de alegría. Ver que una caña se ha convertido en oro o plata anuncia cosas buenas, como altas posiciones, buena descendencia. Oír el murmullo de los cañaverales predice riñas. En cambio la caña de azúcar vaticina dinero ganado con mucho trabajo y sacrificio, pero duradero; asimismo predice buena alcurnia, sabiduría, mujeres recatadas, hombres honrados y piadosos. Ver a cañaverales plantados en un lugar distinto al de su plantío verdadero: ruina y despoblación, escenas dolorosas. Sus canutos representan los días, meses y años, contratos comerciales o matrimonio.
La caña pelada presagia libertad de un prisionero y anuncia la cura de un enfermo o la exhumación de cadáveres. Moler caña de azúcar: es signo de bienestar; chuparla: sitio donde abunda la palabrería.
Este sueño nos advierte que nuestros proyectos todavía no están lo bastante meditados y que nuestros medios de acción tampoco son suficientes para lograr lo que deseamos. Por otra parte, también nos advierte de que no podemos contar con la mayoría de nuestras amistades pues son amistades demasiado frágiles e incapaces de soportar la adversidad.




