Campo
Los buenos momentos están al caer. Si el campo está yermo, pasará momentos difíciles. El hambre y la enfermedad pueden estar cerca. Si el campo soñado es fértil y bien cultivado, o si la campiña es amplia, verde y soleada, nos presagia un período de prosperidad, éxito y felicidad, y como más extenso sea, mayores serán las posibilidades que se abren ante nosotros. Pero si el campo o la campiña son yermos, secos o descuidados, lo que nos espera es la desgracia y la pobreza.
No obstante, viendo lo que le falta al campo para hacerlo productivo, podremos conocer qué es lo que falla en nosotros y nos conduce al fracaso y la pobreza. Sí lo vemos reseco y falto de agua es que debemos poner más amor y sentimiento en cuanto hacemos, debemos hacernos más sensibles y receptivos hacia los demás. Si el campo está improductivo a pesar de existir suficientes medios de irrigación es que debemos ser más activos, más trabajadores, más entusiastas y con más fe en nosotros mismos.
Cultivado: sus méritos serán reconocidos y apreciados; actividades provechosas, se realizarán sus proyectos en un futuro próximo; desahogo y comodidad en el hogar.
Cultivarlo: puede ser indicación de una próxima boda o de un nacimiento.
Sin cultivar: decepciones, preocupaciones, dificultades.
De batalla: discusiones, disputas, ruptura, posible enfermedad.
De carreras: empresas arriesgadas cuyas dificultades usted no logrará superar; especulaciones azarosas.
Agradable y soleado: esperanzas de alegría y felicidad, suerte, éxito próximo, perspectivas dichosas.
Vivir allí: ganancias, riqueza, prosperidad.
Bajo la lluvia o la nieve: deberá afrontar algunas pruebas; angustia y tristeza.




